
Un bebé palestino de tres meses, Ali Abu Zur, falleció en la Franja de Gaza debido a una hipotermia, confirmaron fuentes sanitarias en el enclave este sábado, lo que aumenta a diez el total de niños fallecidos este invierno por esta causa ante la falta de un refugio adecuado entre los cientos de miles de desplazados forzosos.
“La muerte de Ali Abu Zur, de 3 meses, debido al frío extremo en el Hospital de los Mártires de Al Aqsa, eleva a 10 el número de muertes infantiles por frío desde principios del invierno”, confirmó el Ministerio de Sanidad del Gobierno de Hamás en su comunicado diario, que suele referirse a los muertos del día anterior por fuego israelí y por hipotermia, pero a veces incluye alguno del mismo día.
La agencia de noticias oficial palestina Wafa informó de que la muerte de la bebé se produjo este jueves, y añade que falleció en la ciudad de Gaza, en la zona central del enclave palestino.
La llegada del alto el fuego en Gaza -el pasado 10 de octubre- supuso el fin de las muertes diarias de decenas de palestinos en bombardeos israelíes, pero el Ejército, replegado y controlando aún más de la mitad de Gaza desde esta divisoria no claramente demarcada, aún realiza ataques casi a diario.
Los fallecidos de esta semana aumentan a 481 el número total de muertos (entre ellos más de un centenar de menores, según Unicef) desde la entrada en vigor del alto el fuego, mientras que el de heridos supera los 1.300.
El pasado septiembre, una Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU, dirigida por quien presidió el Tribunal Penal Internacional creado a raíz del genocidio en Ruanda, Navi Pillay, determinó que Israel “ha cometido genocidio contra los palestinos en Gaza”.
El total de palestinos muertos, durante la ofensiva bélica de dos años que siguió los ataques de Hamás del 7 de octubre, supera ya las 71.600 víctimas, entre ellos más de 20.000 niños.