
La diputada de Morena presentó Punto de Acuerdo para que PROFECO garantice precios justos y frene cobros excesivos en hoteles, restaurantes, entre otros
Con el objetivo de salvaguardar la economía de las familias mexicanas y del turismo que arribará al país, la diputada Claudia Rivera Vivanco solicitó formalmente a la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) el diseño e implementación de una estrategia especial, preventiva y de vigilancia para evitar incrementos injustificados y cobros excesivos durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La integrante del Grupo Parlamentario de Morena señaló que, si bien el Gobierno Federal ya ha iniciado acciones contra la reventa de boletos, es urgente blindar el resto de la cadena de servicios ante el riesgo de incrementos injustificados.
Rivera Vivanco subrayó que en las ciudades sede, como la Ciudad de México y Guadalajara, ya se detectan prácticas especulativas en el sector de hospedaje, con tarifas que se han disparado hasta un 1,100 por ciento.
“México será anfitrión de una fiesta histórica y nuestra responsabilidad es garantizar que sea una celebración con justicia económica. No podemos permitir incrementos injustificados en hoteles que hoy ya ofertan habitaciones en 50 mil pesos, ni cobros excesivos en restaurantes o transporte que terminen excluyendo a nuestra propia afición”, afirmó la diputada.
El Punto de Acuerdo presentado en la Cámara de Diputados hace un llamado respetuoso a la PROFECO para que actúe de manera preventiva, estableciendo mecanismos que disuadan la “dolarización” de precios y aseguren que los prestadores de servicios respeten los derechos del consumidor.
La legisladora puntualizó que, ante la llegada estimada de más de seis millones de visitantes, la vigilancia debe ser estricta para evitar que la demanda extraordinaria se convierta en un pretexto para el abuso comercial, alineándose así con la política de bienestar que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Finalmente, la legisladora destacó que esta estrategia busca que el impacto económico del Mundial, calculado en hasta tres mil millones de dólares, se traduzca en beneficios reales para el país sin afectar el poder adquisitivo de los locales.
“Queremos que la vigilancia de precios sea una constante en este evento deportivo; que el consumidor tenga la certeza de que habrá una autoridad presente para evitar cobros fuera de la ley y asegurar que el Mundial sea, ante todo, una fiesta justa para todas y todos”, concluyó.