
La primera Marcha Trans y No Binaria de Perú reunió este sábado en la capital Lima a alrededor de un centenar de integrantes del colectivo que reivindicaron sus derechos a dos semanas de unas elecciones generales, donde la gran mayoría de partidos no recoge sus demandas e incluso las fuerzas políticas más radicales buscan criminalizarlos.
Bajo el lema “Existimos y resistimos contra sus políticas medievales”, la movilización partió del distrito limeño de Miraflores y se realizó un simbólico corte de cinta con los colores de la bandera trans en el Parque Kennedy, mismo escenario que acogió en los años 80 las primeras manifestaciones por derechos de la comunidad LGTBI y por el acceso a medicamentos para el VIH.
“Señor, señora, no sea indiferente, matan a las trans en la cara de la gente” o “Identidad no es enfermedad”, son algunas de las proclamas que los participantes corearon en la marcha, realizada también en el marco del día internacional de visibilidad trans.
“Hemos visto que estos políticos conservadores han utilizado toda esa narrativa negativa contra las personas trans como para desviar la atención de cosas que puedan ser más importantes como la lucha contra la criminalidad, que también afecta al colectivo”, señaló a EFE Lesly Quispe, una de las portavoces del colectivo de la Marcha Trans y No Binaria.
“A pesar de que son 36 partidos (en estas elecciones), se pueden contar con los dedos de la mano aquellos que realmente hablan de la diversidad sexual y específicamente de las personas transgénero y no binarias”, añadió.
Por su parte, Santiago Balvín, del colectivo Rosa Rabiosa, indicó a EFE que en “estos comicios electorales se trata el tema trans desde la estigmatización y la patologización, y en el hecho de recortarnos derechos, más allá de garantizarlos”.
“No vamos a permitir que los espacios fundamentalistas estén atentando contra nuestros derechos. En este régimen estamos viviendo una persecución al generar leyes y políticas que vayan en contra de nosotros”, señaló Balvín.
Asimismo, alertaron sobre el incremento de campañas de desinformación y discursos de odio promovidos por sectores conservadores, que —según indicaron— buscan deshumanizar a las personas trans y justificar iniciativas legislativas que restringen sus derechos.
Entre las principales demandas está la derogación de la ley que establece que el uso de baños públicos sea en función del sexo biológico y no de acuerdo a la identidad de cada persona, una norma que califican como “un mecanismo de criminalización y exclusión en espacios públicos”.
Esta ley fue aprobada en el Congreso peruano a iniciativa del ultraderechista Renovación Popular, que entre sus filas cuenta con varios pastores evangélicos, bajo el argumento carente de sustento de que el uso de baños de mujeres por parte de mujeres trans expone a menores a abusos sexuales.
Asimismo, buscan el fin de la patologización de las identidades trans en el sistema de salud y la implementación de políticas contra la violencia, el transfeminicidio y la exclusión laboral, así como el retorno de la Educación Sexual Integral con enfoque de género en las escuelas, retirada también por el actual Congreso; y la tipificación de los crímenes de odio en el código penal.
También reclaman la aprobación de una Ley Integral Trans que garantice el reconocimiento de la identidad de género y el acceso a derechos fundamentales, algo que hasta ahora les impide a las personas trans en Perú cambiar sus documentos de identidad en el Registro Civil, a menos que pongan una demanda y logren una sentencia favorable.