
De acuerdo con El Heraldo de México: Un video que circula en las redes sociales durante las últimas horas, dio a conocer el momento en que un famoso payaso de TikTok enfrenta un momento llenó de melancolía, pero también de una profunda fe, ya que asegura que Dios se hizo presente ante una de sus peticiones más personales.
El reconocido Payaso Poquito estaba dando un paseo por los alrededores de un volcán para disfrutar de su cumpleaños, cuando de pronto se detiene para grabar un video. En la cámara reveló que le gustaría saber lo que se siente que Dios le haga una felicitación en esta fecha tan especial.
Dicho momento se vuelve alegre hasta las lágrimas cuando de pronto el volcán echa una fumarola, por lo que el payaso Poquito se pone a llorar, ya que lo interpretó como una verdadera obra de Dios para que fuera testigo de la belleza de la naturaleza. Este video tuvo millones de reproducciones en cuestión de minutos.
“Hoy es mi cumpleaños y qué se sentirá que Dios me felicitara”, fueron las palabras que dijo antes de que el volcán echara una fumarola, por lo que inmediatamente se puso a llorar debido a lo que interpretó como una señal divina. El video inmediatamente se hizo viral.
La manifestación de Dios en un video
En el video comenzaron a dejarle algunos cuantos mensajes para brindarle apoyo, ya que desde entonces no ha regresado a las redes sociales. Algunos comentarios lo felicitan por su cumpleaños, mientras que otros tantos se muestran realmente sorprendidos por lo que sucedió.
Estos fueron algunos de los comentarios más populares:
- Feliz cumpleaños amigo no estas solo claro que dios siempre está contigo
- En el libro está escrito tu nombre y sí te felicita, aunque no lo creas, desde el momento en que te dio otro año más
- Cuando aprendemos a observar el lenguaje del mundo, Dios siempre tiene algo qué decir
- ¡Feliz cumpleaños amiguito! Un fuerte abrazo desde México lindo y querido
- Guey, eres un consentido de Dios
- El lloró, tu lloraste yo lloré, todos lloramos
- Todos los que amamos a Dios sabemos si fue él