
Luego de la eliminación en manos de LAFC de la Concacaf Champions Cup, la afición abucheó e incluso, retumbó el grito de “fuera Larcamón” en el estadio Cuauhtémoc, mismos que entiende y respeta el propio estratega, Nicolás Larcamón, entendiendo que está en un club con máxima exigencia.
“Entiendo que la afición de Cruz Azul o una facción de la hinchada del Azul está incómoda y es respetable, es un club con muchísima historia. Un club que mucho tiempo le ha costado ganar títulos y que ahora siente que puede ser posible, respeto y reconozco que en esa exigencia, en esa demanda para responderles para que estas críticas se traduzcan en apoyo nuevamente”.
El argentino tiene claro que al equipo le urge ganar y salir de la racha en la que se encuentra donde suma 7 partidos, entre Liga y Champions Cup, sin ganar, lo que al interior del equipo les genera incomodidad. Teniendo ahora “el foco” de un solo torneo, está consciente que tiene que cerrar el campeonato mexicano con la ambición de ser líder de la fase regular, de cerrar como el mejor equipo de la temporada e ir por el campeonato a como dé lugar.
Confesó que el simple hecho de estar en Cruz Azul, tiene la obligación de ser campeón, ya sea por la historia, dimensión y por lo que representa el escudo.