
Tras 59 años de operación en Puebla, la empresa norteamericana Stanley Black & Decker, cierra sus puertas y deja sin empleo a cerca de 600 trabajadores, especializados en la manufactura de herramientas manuales.
Desde 1967, su producción abarcaba artículos de ferretería para el hogar, herramientas mecánicas y productos de medición utilizados por profesionales y aficionados al bricolaje.
De acuerdo a la versión de diversos trabajadores, los rumores de cese de operaciones circularon desde semanas atrás; sin embargo, el cierre definitivo los tomó por sorpresa.
Las actividades cesaron el miércoles 3 de junio a las 20 horas, los trabajadores, muchos de ellos con más de 20 años en la planta, fueron citados a las 7 de la mañana de este 4 de junio para recibir la liquidación correspondiente por ley.
Conforme a testimonios, solo se informa que la medida proviene del corporativo ubicado en Connecticut, Estados Unidos; se les entrega una carpeta con la información correspondiente a su liquidación y salen de la empresa recomendados para buscar una nueva oportunidad laboral.
Este panorama es muy diferente al que se vivía casi una década atrás, cuando la empresa celebró 50 años de operaciones en Puebla y sus directivos señalaban que jugaba un papel muy importante en el desarrollo de la entidad, al contar con 600 proveedores, generar empleos directos e indirectos y exportar sus productos a mercados como Estados Unidos y Europa.
Cabe recordar que la misma estrategia de cierre se presentó en 2024 cuando la planta ubicada en Hermosillo, Sonora dejó sin empleo a 500 trabajadores.