
Uno de los emprendedores más exitosos de Indonesia, Nadiem Makarim, fue condenado este martes a 10 años de cárcel tras un controvertido y mediático juicio por corrupción, en un contexto de creciente intervención del Estado en la economía y descontento social.
El Tribunal Central de Yakarta condenó a una década de prisión a Makarim, cofundador de una de las principales empresas de Indonesia, la plataforma de transporte y reparto Gojek, tras hallarlo culpable de varios de los cargos que se le imputaban relacionados con la compra de portátiles para empresas públicas entre 2020 y 2022, cuando se desempeñaba como ministro de Educación.
Además, el empresario deberá pagar una multa de 1.000 millones de rupias (62.000 dólares) y 809.000 millones de rupias (unos 50 millones de dólares) por las pérdidas ocasionadas al Estado.
La Fiscalía pedía 18 años de cárcel para el empresario de 41 años, detenido el pasado septiembre y bajo arresto domiciliario desde mayo, al considerar que se benefició de la adquisición de ordenadores Chromebook para empresas públicas, operación que, según la acusación, causó pérdidas de alrededor de 1,5 billones de rupias (93 millones de dólares) al Estado.
Estos dispositivos utilizan el sistema operativo ChromeOS del gigante tecnológico Google, inversor de Gojek.
El veredicto declara a Makarim inocente del cargo de intentar enriquecerse con la operación, pero sostiene que “las importantes inversiones que (Google) realizó en Gojek durante el período en que el acusado ocupaba su cargo” de ministro de Educación (2019-2024) evidencian “el objetivo” de la firma estadounidense “de obtener beneficios”.
En Indonesia, la ley sobre corrupción exige que los fiscales demuestren que el acto en sí mismo enriquece a uno mismo, a otra persona o a una corporación.
El juez Andi Saputra alegó que Makarim no recibió sobornos ni existió conflicto de intereses, por lo que debía ser liberado, mientras los otros cuatro magistrados votaron a favor de declararlo culpable.
Más de 300 conductores de conductores de Gojek, con más de tres millones de trabajadores, según cifras oficiales, se concentraron ante la corte en apoyo al empresario.
Uno de ellos, que considera al condenado “un héroe económico”, dijo a EFE: “El veredicto es ridículo. En las sesiones a las que asistimos, los testigos afirmaron que no hubo pérdidas para el Estado. Los testigos de Google declararon que no hizo lo que se le acusa”.
Makarim, que desde un principio negó las acusaciones, ya ha anunciado que apelará, en un caso que ha generado controversia en Indonesia, especialmente entre inversores y analistas, que han advertido de un posible deterioro del clima empresarial.
El Gobierno de Prabowo Subianto ha impulsado varias políticas tildadas de intervencionistas, la última la gestión estatal de exportaciones de materias primas estratégicas como el carbón y el aceite de palma, del que es el mayor productor mundial junto a Malasia. El país lleva semanas viviendo protestas frecuentes contra la Administración de Prabowo.