
El circuito de Sepang de Malasia organizará del 2 al 4 de octubre el gran premio de Fórmula Uno que no se pudo celebrar en Baréin el pasado mes de abril debido al estallido de la guerra entre Irán y Estados Unidos en el estrecho de Ormuz.
La Fórmula 1 y la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) confirmaron este domingo en un comunicado el reemplazo de la carrera, que mantendrá el nombre de gran premio Gulf Air de Baréin, como estaba previsto inicialmente.
Sepang, uno de los circuitos emblemáticos en las carreras de los monoplazas, acogió por última vez un gran premio en 2017.
El acuerdo entre las dos entidades automovilísticas con los Gobiernos de Baréin y Malasia permite preservar el gran premio, cuya cancelación se anunció el pasado 14 de marzo.
Ese mismo día también se dio a conocer la suspensión de la prueba de Arabia Saudí, prevista en Yeda el 19 de abril a continuación de la de Baréin, sobre la que no se ha concretado ninguna alternativa por ahora.
Tras la novedad de Malasia, el resto del calendario de esta temporada “permanece sin cambios”, se subraya en el comunicado.
Las dos últimas pruebas de la máxima competición automovilística están programadas en otros dos puntos del Golfo Pérsico, Catar (27-29 de noviembre) y Abu Dabi (4-6 de diciembre), sin que por ahora se hayan planeado cambios debido al rebrote del conflicto militar en la región.
La carrera en Sepang se celebrará entre las de Azerbaiyán (24 al 26 de septiembre) y Singapur (9-11 de octubre).
Según la Fórmula Uno y la FIA, la solución de Malasia “demuestra la capacidad del deporte para adaptarse rápidamente y encontrar la manera de garantizar que los aficionados, socios y todo el ecosistema sigan disfrutando de un calendario extenso y emocionante” para este año.
También agradecen “la gran visión de Baréin y su compromiso inquebrantable con la Fórmula 1”, donde el país árabe se estrenó en 2004.
“Una vez más, este deporte ha demostrado su capacidad de adaptación, de encontrar soluciones y de cumplir con las expectativas, creando un momento emocionante para todos los seguidores de la Fórmula 1”, señala el presidente de la Fórmula Uno, el italiano Stefano Domenicali.
Baréin acogió en febrero las sesiones de entrenamiento de las escuderías antes de que la temporada comenzara en Australia el pasado 6 de marzo.