
La mayoría constitucional lograda por el partido del Kremlin, Rusia Unida, en las elecciones legislativas da al presidente ruso, Vladímir Putin, carta blanca para continuar la guerra en Ucrania y su política de antagonismo con Occidente.
Putin, que había llamado a los rusos a votar para contribuir a la victoria de Rusia -el único punto del programa de la formación que monopoliza la Duma o cámara de diputados desde 2003-, fue felicitado este lunes por varios de sus socios y aliados.
El resultado, que supera el logrado en 2021, antes del inicio de la campaña militar, contrasta con lo que dicen las encuestas: un 59 % de los rusos aboga por el cese de los combates y el inicio de negociaciones de paz.
Aunque la participación durante las tres jornadas electorales fue mayor de lo esperado -casi el 60 %-, la impresión es que la oposición a la guerra no logró movilizar el voto de protesta, algo que sí hizo el Kremlin con su granero electoral: pensionistas, militares y funcionarios.
Según informó el lunes la Comisión Electoral Central (CEC) tras el escrutinio del 95 % de los votos, el partido gobernante obtendría 355 de los 450 escaños de la cámara baja del Parlamento ruso, el mejor resultado en sus 25 años de historia.
Ni los drones -Moscú sufrió el domingo el mayor ataque de toda la contienda- ni el bloqueo de internet ni el déficit de combustible impidieron que la maquinaria electoral del Kremlin lograra el resultado deseado.
RU, cuyo mejor resultado habían sido 343 diputados en 2016 -dos años después de la anexión de la península ucraniana de Crimea-, logró el 57,83 % de los votos por listas de partidos, lo que se traduce en 147 escaños, a lo que hay que sumar 208 asientos por circunscripciones electorales.
De esta forma, RU superaría con creces los 301 asientos necesarios para lograr la mayoría que permite introducir reformas constitucionales. En el sistema mixto ruso la mitad de los escaños se reparten por listas (225) y la otra mitad por circunscripciones (225).
Esto ya le permitió en 2020 eliminar las cláusulas constitucionales que impedían a Putin presentarse a la reelección en 2024 y 2030.
A imagen y semejanza del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), Rusia Unida ganó los comicios en todas las regiones del país, incluido las cuatro anexionadas por Moscú en Ucrania, según destacó Vladímir Yákushev, secretario general del partido oficialista.
Además, los nueve gobernadores de RU que concurrieron en los comicios regionales fueron reelegidos de manera directa o por las asambleas locales. El récord lo marcó el temido líder chechén, Ramzán Kadírov, quien obtuvo un 99,85 % de los sufragios.
Mientras, los comunistas lograron sólo el 13,81 % de los votos por listas y cinco asientos por distritos, para un total de 40 escaños en la Duma. Le siguen los ultranacionalistas del Partido Liberal Democrático con un 8,98 % por listas y 25 diputados y los liberales de Nueva Gente con un 7,96 % y 20 escaños.
Los analistas independientes esperaban que los comunistas y los liberales lograran mejores resultados, ya que la oposición en el exilio pidió a sus partidarios que les apoyaran en el conocido como Voto Inteligente para restarles escaños a RU. A falta de concluir el escrutinio, aún se desconoce si Rusia Justa entrará finalmente en el arco parlamentario.
El único partido opuesto a la guerra, Yábloko, que fue excluido de las listas por el Tribunal Supremo, no logró ningún acta de diputado. Sus mejores resultados son los segundos puestos logrados en varios distritos electorales de la capital rusa.
Uno de esos candidatos es Grigori Grishin. Al respecto, considera que “los resultados anunciados se corresponden con la situación político-administrativa en el país, pero no con el ánimo de la gente”.
“La situación es trágica. Las autoridades no quieren escuchar a los partidarios de la paz. Se alejan cada vez más de la ciudadanía”, comentó a EFE. En cuanto al futuro de su partido, aseguró que intentará “sobrevivir” y que el apoyo de la juventud durante la campaña es un “estímulo” para seguir trabajando.
El líder de esa formación, Nikolái Ribakov, aseguró tras el cierre de los colegios que Yábloko habría sido el segundo partido más votado en los primeros comicios parlamentarios de toda la guerra de haber figurado en las papeletas.
En respuesta a las denuncias de irregularidades de la oposición, especialmente con el voto electrónico, la presidenta de la CEC, Ela Pamfílova, replicó que la votación había transcurrido con limpieza pese a los ataques, presiones y ciberataques de Ucrania y Occidente.
“Todo es una farsa. No conozco a nadie que haya votado a Rusia Unida”, comentó a EFE un moscovita tras el cierre de los colegios.