
Parecería que como emprendedores no es buena idea tomar decisiones para la empresa utilizando como fuente de información las redes sociales, los grupos de Whats o el radiopasillo.
Siempre es valioso considerar nuestra intuición y los comentarios del entorno, es una especie de pálpito que nos da elementos de juicio, pero nada como el cálculo basado en datos, alguna vez escuché la frase de Maria Pinochet, emprendedora chilena: «dato mata relato».
En unos días estaremos viviendo en el país cambios en el gobierno federal, estos cambios generan siempre incertidumbre y cierta ansiedad en nosotros como emprendedores, es por ello que es fundamental informarnos bien para tomar decisiones bien fundamentadas y con claridad de mente que nos conduzcan a ser objetivos.
En esta ocasión recibiremos a la primera mujer presidente en la historia, cuyo partido tiene un gran peso en las gobernaturas locales y en el poder legislativo federal, así mismo con un cambio enorme en el Poder Judicial.
Es por ello que sugiero estar con el optimismo y visión esperanzadora que caracteriza a un líder, convencidos de que los mejores tiempo son los futuros, pero atentos a los cambios e indicadores económicos del país, por lo que sugiero que cada tres meses revisemos en la juntas de consejo de nuestras empresas los siguientes indicadores, confiando en el número y dándonos elementos de tranquilidad o de alerta sobre el rumbo del país y de la economía:
A pesar de los retos que tiene México, dudo mucho que cualquier otro país en el mundo, España o EUA como ejemplo, nos ofrezcan la calidad/calidez de vida y oportunidades que nos da México.
Nuestra vida como emprendedor se vive «viviendo», con responsabilidad, plenitud y paz, tenemos seis años en los cuales la primera mujer presidente dirigirá el rumbo del país, de cada uno de nosotros depende que sean seis años de angustia generados por el algoritmo de nuestras redes sociales o seis años de plenitud y certeza derivado de la información, como empresarios debemos ser apóstoles de la responsabilidad pero también de la esperanza, yo estoy cierto que lo mejor para el país está por venir y eso depende de todos nosotros y no solo de una persona, como dice María: dato mata relato.