
El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, celebró este 31 de marzo la Misa Crismal en Catedral, donde igualmente, bendijo los Santos Óleos.
Durante la celebración, Sánchez Espinosa recibió la renovación de las promesas sacerdotales que cada año hace el clero poblano.
Por lo anterior, detallar que la Arquidiócesis de Puebla cuenta 443 sacerdotes diocesanos y más de 200 sacerdotes religiosos, que atienden las 309 parroquias y 53 rectorías, además de las obras pastorales diocesanas.
En tanto que los Santos Óleos que se bendición, son: el Óleo de los Catecúmenos, el Óleo de los Enfermos y el Santo Crisma.
El Óleo de los Catecúmenos sirve para ungir a los que van a ser bautizados, y significa que Jesucristo les da la fuerza necesaria para enfrentar las tentaciones y ser perseverantes en su camino hacia el bautismo.
El Óleo de los Enfermos, es usado por los sacerdotes para ungir a los que padecen alguna enfermedad grave, a los que van a someterse a alguna intervención quirúrgica, o a los que se encuentran en peligro de morir; es un sacramento que perdona los pecados y les fortalece espiritualmente.
El Santo Crisma se usa para administrar los sacramentos que implican consagración y, por ende, no se repiten: bautismo, confirmación y ordenación de sacerdotes y obispos. Por esta unción, el
cristiano participa de las funciones de Jesucristo como sacerdote, profeta y rey. El Crisma también se usa para consagrar altares, templos y catedrales.
Por último, en la misma misa arzobispo nombró a dos nuevos canónigos: Héctor Ramiro Cruz, párroco de san Pedro Apóstol, en Zacatlán, Puebla y Gregorio Nava Flores, párroco del Espíritu Santo, Bosques de San Sebastián, en Puebla capital.
Los Canónigos, son sacerdotes nombrados por el obispo, para formar parte del cabildo de una catedral. El cabildo es un colegio de sacerdotes que se encarga de las funciones litúrgicas más solemnes en una iglesia, en este caso, de la Catedral de Puebla.