
Las autoridades de Bangkok dijeron este miércoles que aún buscan salvar vidas en el edificio derrumbado por el terremoto de magnitud 7,7 del viernes, donde alrededor de 70 personas continúan atrapadas sin que se hayan detectado signos vitales en las últimas 24 horas tras confirmar la muerte de otras 15.
“Se trata de una operación de rescate centrada en salvar vidas. En las operaciones de salvamento, el límite es de 72 horas, pero en muchos casos las personas pueden sobrevivir hasta 5 o 6 días”, dijo hoy el gobernador de la capital de Tailandia, Chadchart Sittipunt, cuando están por cumplirse 120 horas desde el incidente.
Chadchart insistió en que, con la ayuda de equipos de expertos internacionales, mantendrán la búsqueda hasta que no haya esperanza de encontrar vida en el sitio, convertido en un amasijo de concreto y metales, entre ellos acero de baja calidad, un hallazgo que está bajo investigación.
Las muertes causadas en todo Bangkok por el terremoto de Birmania (Myanmar) subieron a 22 este miércoles, cuando se mantiene la declaración de zona de desastre sobre el edificio de oficinas de 30 plantas que colapsó, muy cerca de Chatuchak, un popular y turístico mercado.
Las otras siete víctimas fallecieron en distintos lugares de la ciudad, ninguno tan afectado como la torre derrumbada, entre ellas dos personas que sintieron la fuerza del sismo mientras estaban en sus respectivas residencias.
La cadena pública Thai PBS informó hoy que los habitantes de Bangkok han presentado desde el viernes unos 15.500 reportes de grietas en edificaciones, una situación que las autoridades prevén ir verificando y por lo que llevan hasta ahora unas 400 inspecciones que se saldan con el desalojo de dos edificios considerados inseguros tras el terremoto.
Al respecto, el gobernador agregó durante una entrevista en un canal de Youtube que en líneas generales los edificios de la ciudad -con decenas de modernos rascacielos- cumplen con altos estándares de seguridad y que tras el sismo se han documentado algunas grietas que están siendo solventadas, descartando cualquier riesgo para las personas.