
El actor Brontis Jodorowsky se sentía en deuda con México, su país de origen, por lo que decidió traer ‘El gorila’, un monólogo teatral escrito y codirigido por su padre, Alejandro Jodorowsky, en el que el reconocido director de cintas mexicanas, como ‘ La montaña sagrada’ (1973), adapta el relato ‘Informe para una academia’ del también judío e hijo de inmigrantes Franz Kafka (1883-1924).
“Mi padre encaja con Kafka. Los dos tuvieron una relación familiar muy compleja con su padre y eran muy severos con ellos mismos. Mi abuelo era un migrante judío desplazado y le habló mucho de ‘Informe para una academia’ cuando era joven”, explica Brontis en entrevista con EFE sobre el origen de la obra.
En el monólogo, de algo más de 75 minutos, un simio es enjaulado para que aprenda a comportarse y hablar como un ser humano. Tras su huida, este nuevo hombre tiene que aprender a desenvolverse en la sociedad y a liberarse de todos los barrotes y prejuicios del propio ser humano.
A falta de unas horas para su estreno este viernes en la capital, Jodorowsky hijo siente que México volverá a ser, una vez más, cobijo de la obra de su padre y que reconocerá su trabajo. Para ello, ha decidido hacer que la obra “cueste menos que un plato de tacos” y asumirá “una pérdida total” de su inversión para poder representar ‘El gorila’.
“Quería que fuera accesible, que la gente pudiera ver mi reconocimiento a mi niñez y el cariño que México ha aportado a mi familia y a mi padre”, explica sobre su representación en el Centro Cultural del Bosque, donde las entradas cuestan 150 pesos mexicanos (poco más de 8,5 dólares).
El primogénito de Jodorowsky recuerda cómo México fue siempre un refugio para la obra de su padre, el país en el que se desarrolló como director de cine lejos de su Chile natal o de su Francia de acogida y que, a pesar de “todas las dificultades que se le presentaron”, se batió “ante todo” y “creó un lazo muy bonito”.
“Se juntaba con personajes como Leonora Carrington, intercambiaban opiniones y colaboraban. Carrington le hizo algunos decorados de teatro, pero también trabajó con otros artistas como Martín Fierro y conoció a David Alfaro Siqueiros. Andaban ahí creando todos juntos”, apunta.
Después de más de 75 años de carrera de Alejandro Jodorowsky, su hijo Brontis considera que el legado de su padre no recaerá en sus hombros ni en los de su familia, sino que continuará su camino con sus propias ideas sobre la vida, siempre sin “fosilizar la palabra” de su padre.
“Ahí están sus libros y sus películas para que le sirvan a la gente. A un artista se le conoce por su obra y no por sus actos, y uno está para avanzar, no para reproducir. Yo tengo también otras cosas”.
Desde que, en 1970, Brontis debutara a los siete años como actor en la cinta mexicana ‘El Topo’, el actor de 63 años ha vuelto a trabajar con él en varias ocasiones, como en las últimas cintas de la carrera del chileno, ‘La danza de la realidad’ (2013) o ‘Poesía sin fin’ (2016), aunque en estas últimas ya desde una relación profesional.
“Empecé a trabajar en teatro con él a los cuarenta y tantos años. Me vio en los escenarios y dijo: ‘yo quiero trabajar con él’. Nuestra relación familiar es muy distinta de la artística; actúo en películas suyas que han costado millones de dólares y no me va a dar un papel por ser su hijo, sino porque puedo cargar con él”, asevera.
Con la representación de ‘El gorila’, Brontis continúa su carrera actoral en América, donde ha participado en películas mexicanas como ‘Bayoneta’, junto al intérprete Luis Gerardo Méndez, o en la saga ‘Animales fantásticos’, ambientada en el mundo de Harry Potter, en la que da vida al personaje de Nicolas Flamel.