
Para la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, delegación Puebla, las mujeres ante el contexto actual deben de sumar oportunidades, de ahí la promoción de un proyecto de alto impacto está dirigido a mujeres sin experiencia previa, madres solteras que buscan reinventarse “y todas aquellas que, con valentía, desean ingresar con paso firme a una industria tradicionalmente dominada por hombres”.
La industria de la maquinaria pesada ha excluido históricamente a las mujeres, no por falta de talento, disposición o capacidad, sino por una profunda carencia de oportunidades, por lo que este contexto actual nos obliga a actuar, dijo el presidente de la CMIC Puebla, Raymundo del Valle Lafont.

De acuerdo con INEGI (2025), Puebla se ha posicionado como el décimo estado a nivel nacional con mayor número de mujeres empleadas en el sector de la construcción: de los 269 mil 195 ocupados en el sector construcción, 7 mil 662 son mujeres, conforme los indicadores estratégicos de ocupación y empleo de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social.
Si bien este avance es significativo y refleja una evolución en la integración laboral femenina, aún resulta insuficiente.
La presencia de la mujer en el sector sigue siendo minoritaria, y más aún en los puestos de alta especialización técnica, como lo es la operación de maquinaria pesada.
Ante este panorama, la CMIC Puebla asume el liderazgo para contribuir a diluir las fronteras de género que aún persisten, gracias a la invaluable participación de aliados estratégicos como John Deere y Dimasur, surge el programa “Mujeres que Construyen”: un curso para operadoras de maquinaria pesada, especialmente diseñado y certificado para capacitar a mujeres en el manejo de retroexcavadoras.
Las participantes reciben acompañamiento cercano y adquieren competencias para operar la retroexcavadora John Deere 310P, un equipo de vanguardia.
Los objetivos de este programa son: Fomentar una cultura de seguridad integral, tanto a bordo de la máquina como en el entorno de trabajo; dar a conocer a profundidad los recursos y funciones específicas del equipo; inculcar la disciplina del chequeo diario, garantizando el correcto estado de la maquinaria antes de cada operación.
Más aún, asegurar la comprensión y aplicación de técnicas básicas de operación que promuevan un uso eficiente y responsable de la retroexcavadora, destacó CMIC Puebla.