
El presidente de la Cámara de Comercio de Puebla, Héctor Francisco Landero Camacho, advirtió que difícilmente se alcanzará la meta de derrama económica para el sector por el regreso a clases, debido a la competencia de productos chinos, con una diferencia de hasta 2 mil pesos por lista de útiles escolares.
Como ejemplo, ilustró un estuche de 12 piezas de colores en 18 pesos, cuando en el mercado más barato costaba entre 60 y 70 pesos, así como libretas con 100 hojas, con cuadrícula grande y chica idénticas, con más de 50 pesos de diferencia.
Comentó que las ventas han caído hasta en 35 y 50 por ciento con respecto al año pasado.
Refirió que no están en contra de la competencia comercial, siempre y cuando sea en la legalidad: “Estamos a favor del comercio establecido, que levanta la cortina, que genere empleo, que obviamente paga nóminas y que genere economía a Puebla”.
Por ello hizo un llamado a las Aduanas y a las autoridades fiscales a poner orden a través de cuotas compensatorias para evitar la entrada de artículos subfacturados o con prácticas de dumping que ni siquiera en su precio cubren su valor de producción.
“Es un tema de voluntad, como lo he estado diciendo. Cuando una mercancía ingresa al país y el precio de salida no es el mismo o no está adecuado al mercado nacional, se llama cuota compensatoria. Las aduanas ponen un impuesto extra para compensar y para medir, para que el precio sea lo más cercano a lo que hoy en día en el país que esté llegando la mercancía se rija”.
Explicó que no solamente son artículos de China, sino de Tailandia, Malasia y otros países asiáticos.
Deslindó que esos productos se comercializan en calles, al acotar que con las llamadas tiendas chinas “no hay tanto tema”, pues, hay un pedimento formal, están establecidas, pagan impuestos y generan empleo.
Reiteró que el tema es a veces el informal que tiene producto para venta de último momento. En este sentido, aquí en Puebla están inundadas las calles de ambulantes.
“También entendemos que es un tema bien sensible, la gente tiene que comer. Híjole, es bien complicado. Es bien complicado, habrá que buscar espacios de diálogo para poder generar que esto funcione”.