
El actor estadounidense Brad Pitt aseguró este miércoles en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián que en sus “días más oscuros” hablar “abiertamente” sobre sus problemas con sus familiares y amigos más cercanos “lo fue todo”.
Pitt, que presenta en el festival, fuera de concurso, el filme ‘En el corazón de la bestia’, hizo un paralelismo de la vida real con este thriller de aventuras donde interpreta a un oficial de las Fuerzas Especiales que sufre un accidente y queda atrapado en Alaska junto a su perro.
“Es el vínculo entre los dos, la manera en que lucharíamos más por otros de lo que lucharíamos por nosotros mismos, ese tipo de cuidado, amor y lealtad, lo que les mantiene a los dos. Y eso es también cierto en la vida real”, reflexionó en una multitudinaria comparecencia ante los medios.
El actor estadounidense, de 62 años, tuvo un tumultuoso matrimonio y divorcio de Angelina Jolie, que precisamente estuvo el año pasado en San Sebastián. Acusado por su exmujer de comportamientos violentos, tras la separación cinco de sus seis hijos en común se han quitado el apellido paterno.
Pitt, que fue recibido con una gran ovación a su entrada a la sala donde se celebró la rueda de prensa, ya se dio un primer baño de multitudes el lunes, cuando llegó a San Sebastián y fue aclamado por los fans que le esperaban a las puertas del hotel en el que se aloja. El actor se hizo selfies y pasó una media hora firmando autógrafos a sus seguidores.
Decidió llegar varios días antes de la presentación de su película, junto a su pareja, Inés de Ramón, de origen español, a una ciudad que ya visitó en 2009 para presentar ‘Inglorious Basterds’.