
El Gobierno cubano rechazó este miércoles la “decisión unilateral” de Costa Rica de cerrar su embajada en La Habana y reclamar la retirada de su personal diplomático del país centroamericano, decisión que consideró tomada “bajo presión de Estados Unidos”.
“Bajo presión de Estados Unidos, Costa Rica limita sus relaciones con Cuba al ámbito consular”, lamentó en una declaración el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) de la isla, destacando que fue una “decisión unilateral” y “sin ofrecer argumento alguno”.
Además, criticó que “sin ningún tipo de justificación e invocando una presunta e infundada reciprocidad”, Costa Rica solicitara a Cuba retirar “al personal diplomático de su embajada en San José, señalando que ello no incluye al personal consular y administrativo, que podrá permanecer ejerciendo sus funciones”.
“Se trata de una decisión arbitraria, evidentemente adoptada bajo presión y sin tener en consideración los intereses nacionales y de ese pueblo hermano”, señaló la declaración.
A juicio del Minrex, Costa Rica “exhibe un historial de subordinación a la política de los Estados Unidos contra Cuba” y, con este último paso “se suma una vez más a la ofensiva” de Washington “en sus renovados intentos por aislar” a Cuba del resto del continente.
“Al igual que hace 60 años, fracasará en el empeño. Nada podrá distanciar a los pueblos de Cuba y Costa Rica, unidos por lazos indisolubles de una historia común, abonada por grandes próceres de la independencia cubana como Martí y Maceo”, concluyó la Cancillería.
El Gobierno de Costa Rica anunció este miércoles el cierre de su embajada en Cuba tras expresar su “profunda preocupación” por el deterioro sostenido de los derechos humanos en la isla.
La embajada de Costa Rica en La Habana no cuenta con personal diplomático desde el 5 de febrero pasado. Según el Gobierno costarricense, el cierre formal constituye una “señal firme de preocupación y una invitación a que se produzcan cambios significativos” en Cuba.
El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, aseguró que su Gobierno “no reconoce la legitimidad del régimen comunista de Cuba en vista del maltrato, la represión y las condiciones indignas que tienen los habitantes de esa isla hermosa”.
Éste es la segunda ruptura diplomática de países latinoamericanos con Cuba en apenas dos semanas, después de que el pasado 4 de marzo el Gobierno de Ecuador solicitase la salida en 48 horas de todo el personal diplomático, consular y administrativo de La Habana en Quito.
El Ejecutivo del presidente Daniel Noboa dispuso además el retorno del embajador ecuatoriano en La Habana, José María Borja.
El Gobierno cubano rechazó también la expulsión de sus diplomáticos en Ecuador y la vinculó asimismo a las fuertes presiones de Washington.
En octubre de 2025, en la tradicional votación en la ONU contra las sanciones de EE.UU. a Cuba destacó la decisión de Ecuador y Costa Rica de abstenerse, cuando previamente el consenso latinoamericano había sido de respaldo a la isla.