
El petróleo Brent subía a media sesión de este lunes un 6,7 % en el mercado de futuros de Londres, después de haber escalado un 13 % horas antes -superando los 80 dólares- ante temores de escasez de suministro por el aumento de las tensiones en Oriente Medio.
El barril de crudo del mar del Norte para entrega en mayo se negociaba a 77,75 dólares antes de las 12 GMT en el ICE londinense, un 6,7 % más que al cierre del viernes.
Durante la madrugada, y como primera reacción a los ataques de este fin de semana de Estados Unidos e Israel contra Irán, el brent llegó a tocar un máximo de 82,37 dólares, un incremento superior al 13 %.
El petróleo europeo se mantiene al alza -aunque con un ascenso más moderado- pendiente de la evolución del conflicto con el país persa, uno de los principales productores de crudo de la OPEP+ y que controla el estrecho de Ormuz, vía clave del tráfico petrolero y comercial en la región.
Por el estrecho, que separa el golfo Pérsico y el golfo de Omán, transita alrededor del 20 % del petróleo y una parte relevante del gas natural licuado que se comercia por mar, según datos de la Administración de Información Energética estadounidense (EIA) y de la ONU.
Aunque no hay confirmación oficial de que el paso de Ormuz esté cerrado, la advertencia el sábado de la Guardia Revolucionaria iraní de que el tránsito marítimo no es seguro provocó en la práctica la suspensión o el desvío de rutas de grandes navieras.
La paralización de la navegación por esa zona disparó los temores a una interrupción del suministro energético, que no logró aplacar el anuncio de la OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, de que aumentará su producción en 206.000 barriles diarios.
Emma Wall, jefe de estrategia de Hargreaves Lansdown, advirtió de que los ataques contra Irán y las represalias han elevado la volatilidad y llevado a los inversores a refugiarse en activos como el oro, el dólar y el franco suizo.
La experta subrayó que la tensión en el estrecho de Ormuz mantiene la presión sobre la oferta de crudo, aunque consideró que “esta perturbación se considera transitoria y los valores podrían volver a niveles normales si el conflicto se resuelve rápidamente”.
Saul Kavonic, responsable de investigación energética en MST Marquee, señaló que “el mercado no está entrando en pánico” y que la infraestructura petrolera “no ha sido un objetivo principal para ninguna de las partes”.
Robin Mills, director de Qamar Energy, dijo a su vez que, aunque el aumento de precios se seguirá notando, “todavía están por debajo de los de hace dos años, por lo que no estamos en una crisis petrolera completa”.