El nexo más conocido entre el Egipto faraónico y la era cristiana

La Cultura Copta, El Nexo Cada Vez Más Conocido Entre El Egipto Faraónico Y La Era Cristiana

Custodios de tradiciones milenarias de la cultura faraónica, los coptos han estado en un segundo plano en la promoción de las excavaciones arqueológicas en Egipto. Pero con los recientes descubrimientos, este interés va floreciendo y reforzando las conexiones entre el antiguo Egipto y el cristianismo primitivo.

 El descubrimiento de los restos de la principal ciudad residencial de la era copta (cristianos ortodoxos de Egipto) del Oasis de Kharga, en el desierto occidental, anunciado por el Ministerio de Antigüedades egipcio hace un mes, representa una importante evidencia arqueológica de la transición del paganismo al cristianismo.

Una misión arqueológica del Consejo Supremo de Antigüedades descubrió los restos bien conservados de la ciudad cristiana, entre ellos edificios residenciales construidos con adobe y algunas paredes revestidas con mortero, así como un mural que representa a Jesucristo sanando a un enfermo.

También se señaló el hallazgo de restos de dos iglesias, una basílica de adobe con cimientos, que constaba de una gran sala y dos alas separadas por tres columnas cuadradas a cada lado, y un pequeño templo de planta rectangular rodeado por siete columnas exteriores.

“Cada nuevo descubrimiento en Egipto reafirma la idea de que los coptos son verdaderos herederos de la civilización faraónica. Nos muestran una continuidad que va más allá de la mera supervivencia”, aseguró a EFE el doctor en patrimonio histórico y especialista en el Egipto romano y bizantino Vicente Barba Comenero.

El arqueólogo español, que trabaja en Centro Cultural Baños Árabes de Jaén, aclaró que la memoria cultural del antiguo Egipto se mantuvo viva y se transformó para adaptar elementos a la nueva realidad cristiana copta que dominaba ciudades influyentes como Alejandría (norte), Tebas (actual Luxor) y Akhmim, en el sur.

El paganismo y el cristianismo primitivo

La llegada del cristianismo provocó profundas transformaciones en las ciudades y asentamientos del Egipto antiguo, aunque estas se produjeron de manera gradual y con múltiples matices, ya algunos templos paganos fueron adaptados al nuevo culto, mientras que otros mantuvieron sus funciones durante siglos, destacó el especialista.

En ciudades coptas del Alto Egipto como Akhmim (Panópolis en la época romana) o Tebas, entre los siglos III y V d.C., se observó una transformación, templos reinterpretados, nuevos espacios de culto cristiano y monasterios levantados sobre asentamientos antiguos.

“Lejos de borrar lo antiguo, los coptos integraron su herencia faraónica en la vida cristiana. La monumentalidad, los símbolos solares, la relación con el Nilo y los rituales de lo sagrado se adaptaron a la nueva fe, asegurando la continuidad cultural y espiritual que perdura hasta hoy”, subrayó el arqueólogo.

Este argumento fue apoyado por el decano del Instituto Superior de Sinaí de Turismo y Hoteles, Wael Sayed Soliman, quien dijo a EFE que “la civilización copta es una extensión natural de la civilización faraónica y que no surgió de la nada”, sino que se estableció en la misma tierra y conservó “muchos elementos de la antigua civilización egipcia”, ya sea en lengua, arte, arquitectura o costumbres.

Soliman subrayó que hay sólidas evidencias arqueológicas del uso continuado de templos y yacimientos faraónicos durante el periodo copto (siglos IV-VII d.C.), incluyendo su conversión en iglesias y monasterios, así como la presencia de inscripciones y cruces coptas.

Por ejemplo, partes de los edificios del templo de Dendera, situado en el sur de Egipto, se reutilizaron en la Antigüedad tardía para construir una iglesia cristiana dentro del santuario, mientras que varios edificios del templo de File se convirtieron en iglesias, con evidencias de la presencia de cruces y otros elementos cristianos.

En Akhmim, las necrópolis muestran inscripciones que mezclan símbolos paganos y cristianos, revelando cómo los primeros coptos se veían a sí mismos como continuadores de un legado milenario, relató Colmenero.

Raíces profundas

La mayoría de las costumbres egipcias tienen sus raíces profundas en el antiguo Egipto, que a través del paso de la era copta, y el profundo cambio del politeísmo antiguo al monoteísmo, han persistido hasta nuestros días, explicó el decano egipcio.

Un ejemplo es la tradición de la Iglesia copta de conmemorar el luto y celebrar misas a los 40 días de la muerte de una persona, algo originalmente asociado con la finalización del proceso de momificación de cuarenta días después de la muerte, relató.

Otro es la celebración de la primera semana de vida de un recién nacido, que en Egipto cumplen tanto los cristianos como los musulmanes.

“Esto ha sido así incluso durante los largos períodos de ocupación extranjera de Egipto, pero las antiguas raíces egipcias permanecen inmortales”, sentenció Soliman.

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