
Ya concentrada en la ciudad estadounidense de Chattanooga, con sus primeras sesiones de entrenamiento este sábado, España inicia la cuenta atrás hacia el Mundial 2026 bajo la advertencia nítida de sus tres últimas participaciones en el torneo, limitadas hasta los octavos de final, muy por debajo de las expectativas desde que las sobrepasó de forma esplendorosa como campeona del mundo en la edición de Sudáfrica 2010.
Un antes y un después. Para bien y para mal. La primera y única estrella, tan pesada después en cada uno de sus lances en la competición de más envergadura del planeta, cuando la condición de favorito o aspirante, dependiendo del matiz de su defensa del título en Brasil 2014, del abrupto inicio en Rusia 2018 o de la irregularidad de Catar 2022, supuso una responsabilidad sin correspondencia.
Desde que asombró a todos en 2010, culminada la conquista de la cima más alta del fútbol con su victoria contra Países Bajos en la final disputada el 11 de julio de 2010 en Johannesburgo, con el famoso gol de Andrés Iniesta en la prórroga (0-1), la selección española ha malvivido en cada uno de los tres Mundiales posteriores.
Descriptivos los números, también implican una alerta para el presente, ahora dirigida por Luis de la Fuente. De los 21 partidos posibles en las tres últimas competiciones de este tipo (es la cantidad de encuentros que habría disputado de haber alcanzado la final o el duelo por el tercer puesto en cada uno), España solo jugó once, lejos del protagonismo que se intuía por la distinción que luce brillante en su escudo desde 2010.
De sus once partidos, nueve corresponden a la primera fase y dos a octavos de final. De ahí no pasó ni en 2014, fuera a las primeras de cambio en un grupo compartido con Países Bajos, Chile y Australia, cuando era la inexcusable favorita; ni en 2018 ni en 2022, eliminada en la primera eliminatoria en los penaltis por Rusia y por Marruecos, respectivamente.
De su once partidos entre Brasil 2014 con Vicente del Bosque al mando, Rusia 2018 con Fernando Hierro como técnico de urgencia tras la destitución fulminante de Julen Lopetegui antes del inicio del torneo por su fichaje por el Real Madrid (se hizo público ya con el equipo concentrado en la ciudad rusa de Krasnodar, a días del debut) y Catar 2022 con Luis Enrique Martínez, España solo ganó tres encuentros: 0-3 a Australia en 2014, 0-1 a Irán en 2018 y 7-0 a Costa Rica en 2022. Uno en cada edición.
Nada más, entre cinco empates y tres derrotas, dos de ellas en los primeros dos encuentros de Brasil 2014 que aceleraron el fin de ciclo y la eliminación de un grupo que había hecho historia cuatro años antes en Sudáfrica 2010. Fue remontada primero por Países Bajos. De 1-0 a 1-5, tras fallar Xabi Alonso una ocasión clarísima para el 2-0. Y después fue doblegada en Maracaná por Chile, más potente, más entusiasmada y más concluyente en un duelo definitivo (2-0).
En Rusia 2018 no perdió ningún partido. Ni en la primera jornada, cuando igualó 3-3 con Portugal, con los tres goles lusos de Cristiano Ronaldo (por España, que se adelantó 2-3 marcaron Diego Costa por dos veces y Nacho Fernández). Ni en la segunda, cuando venció a Irán por un apurado 0-1. Ni en la tercera, cuando jugó al borde del colapso en el 2-2 ante Marruecos, con el gol de Iago Aspas en el minuto 91 cuando la derrota parecía probable. Ni tampoco perdió hasta los penaltis en octavos ante Rusia.
Y en Catar 2022, el imponente inicio, con el fantástico 7-0 a Costa Rica, redujo su fuerza con el paso de los días. Al empate con Alemania, un 1-1, le siguió una inesperada derrota con Japón (1-2) que alertó a España, finamente doblegada en la tanda de penaltis de los octavos de final contra Marruecos, tras el empate sin goles de los primeros 90 minutos y la prórroga. Fue el último encuentro al frente de la selección de Luis Enrique Martínez, hoy triunfador absoluto en el París Saint-Germain.
Y el último precedente mundialista de España antes de su debut del próximo 15 de junio contra Cabo Verde. Un nuevo reinicio del campeón del mundo de 2010, que ha empleado 55 futbolistas diferentes en sus convocatorias de Brasil 2014 a Catar 2022.
En la portería han sido convocados en alguna o algunas de estas tres ediciones guardametas de la talla de Iker Casillas, Pepe Reina, David de Gea, Kepa Arrizabalaga, Unai Simón, David Raya y Robert Sánchez y defensas como Gerard Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba, Javi Martínez, Raúl Albiol, César Azpilicueta, Juanfran Torres, Dani Carvajal, Lucas Vázquez, Nacho Fernández, Nacho Monreal, Álvaro Odriozola, Eric García, Hugo Guillamón, Pau Torres, Aymeric Laporte y Alejandro Balde.
También los centrocampistas Sergio Busquets, Xabi Alonso, Koke Resurrección, Xavi Hernández, Santi Cazorla, Andrés Iniesta, David Silva, Cesc Fábregas, Isco Alarcón, Thiago Alcántara, Saúl Ñíguez, Rodri Hernández, Pablo Páez ‘Gavi’, Carlos Soler, Marcos Llorente, Pedri González, Dani Olmo y Pablo Sarabia.
Y los delanteros David Villa, Fernando Torres, Diego Costa, Pedro Rodríguez, Juan Mata, Marco Asensio, Iago Aspas, Rodrigo Moreno, Ferran Torres, Nico Williams, Yeremy Pino, Álvaro Morata y Ansu Fati.
Un total de 55 jugadores diferentes, de los que 15 fueron campeones del mundo en Sudáfrica 2010 (Casillas, Reina, Ramos, Piqué, Javi Martínez, Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, Silva, Cesc, Villa, Torres, Mata y Pedro) y de los que doce repiten Mundial de Catar 2022 a Estados Unidos, México y Canadá 2026: Unai Simón, David Raya, Eric García, Laporte, Rodri, Gavi, Llorente, Pedri, Nico Williams, Yeremy Pino, Dani Olmo y Ferran Torres, contra el peso de la estrella.