
Parte de Europa sigue este viernes en vilo por las llamas, con incendios forestales fuera de control y miles de desalojados en países como España, donde preocupan sobremanera los declarados en el centro del país; y Francia, con múltiples focos activos y un fuego “XXL” en la bahía de Arcachon.
Ambos países recurrieron a Bruselas ante la gravedad de la situación para solicitar recursos a sus socios. En el caso de España, la Comisión Europea movilizó ya cuatro aviones Canadair, dos desde Grecia y dos desde Italia, según confirmó hoy la portavoz comunitaria encargada de Protección Civil, Anna-Kaisa Itkonen.
Por su parte, Francia activó asimismo el jueves el Mecanismo Europeo de Protección Civil de la UE y recibió el apoyo de un Canadair croata, dos Air Tractor portugueses y dos helicópteros bombarderos de agua procedentes de Eslovaquia.
Incendio “XXL” en Francia
En Francia, los servicios de extinción combatían esta mañana 32 fuegos activos, con el más importante de la temporada en la turística bahía de Arcachon, donde han ardido más de 10.000 hectáreas y se han efectuado más de 40.000 evacuaciones, según el ministro del Interior.
El incendio en ese área (departamento de Gironde) y otro en el cercano de Las Landas -ambos en la región de Nueva Aquitania- son los dos más graves y continúan descontrolados en el suroeste del país, donde unas 63.000 personas fueron desalojadas en las dos zonas afectadas.
En el de Gironde, tildado de fuego “XXL, imprevisible” por la delegada del Gobierno de Nueva Aquitania y de Gironde, Sophie Brocas, no se han registrado víctimas mortales entre la población civil pero un bombero resultó herido por la explosión de una conducción de gas durante las labores de extinción.
De acuerdo con el balance provisional, unas 80 viviendas resultaron afectadas, de las cuales alrededor de 50 quedaron destruidas. Es un incendio que presenta un comportamiento “muy difícil de controlar”, con focos secundarios capaces de propagarse hasta un kilómetro por delante del frente principal.
En Biscarrosse, en Las Landas, otro incendio declarado el jueves ha quemado unas 2.500 hectáreas y ha obligado a evacuar a unas 23.000 personas, incluidas 5.000 de campings en Parentis-en-Born y 18.000 residentes de Biscarrosse.
En él no se han registrado víctimas mortales, aunque un centenar de viviendas resultaron quemadas o dañadas, según un balance provisional.
El tercero, en la zona de Var, entre Marsella y Niza, comenzó hace varios días y ha recorrido unas 3.700 hectáreas, lo que forzó la evacuación de unas 500 personas, además de afectar a unas 60 viviendas.
Otro fuego, provocado por un rayo en una zona montañosa de difícil acceso del departamento de Altos Alpes, ha quemado unas 240 hectáreas y sigue sin estar controlado.
En España, son varias las áreas del territorio nacional afectadas desde hace días por las llamas, si bien hoy las miras están puestas en los devastadores incendios que avanzan desde ayer en el centro del país, en concreto en la Comunidad de Madrid y en la contigua Ávila (Castilla y León), aún sin control tras haberse declarado la emergencia nacional.
La jornada es, además, crítica para este país por el calor y el viento, que ha agravado la situación, tras confluir los fuegos madrileños en un solo foco.
En concreto, los fuegos originados en las localidades de Almorox (en Toledo) y San Martín de Valdeiglesias (en Madrid) se han fusionado en un solo frente que ha obligado a desalojar otras tres áreas del suroeste madrileño y que avanza sin control con unas condiciones climáticas muy desfavorables.
Hasta el momento ya se han quemado 9.000 hectáreas en Ávila y otras 6.000 en la Comunidad de Madrid al tiempo que las autoridades locales anticipan que las próximas 24 horas serán “muy complejas” por las fuertes rachas.
Según el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se trata de unos incendios forestales “dramáticos”; y la Comunidad de Madrid mantiene desplegado “el mayor dispositivo de su historia” en la lucha contra esos fuegos, como indican sus autoridades.
La superficie quemada en España hasta la fecha por los incendios este año supera las 114.000 hectáreas, conforme a datos oficiales adelantados hoy por el Ejecutivo. Se trata de una cifra cinco veces superior a la registrada en el mismo período de 2025.