
El Etna, el volcán más activo de Europa, ha atraído a un gran número de visitantes deseosos de contemplar el espectáculo. Sin embargo, los expertos advierten de los peligros potenciales, como explosiones repentinas, gases tóxicos y terreno inestable.
Las autoridades locales insisten en la importancia de respetar las normas de seguridad para evitar accidentes. A pesar de los riesgos, la erupción se ha convertido en una gran atracción, poniendo de relieve el delicado equilibrio entre el turismo y los peligros naturales.
Crédito: Euronews