
Los familiares de algunos de los fallecidos en el accidente de un avión militar, que hace más de una semana dejó 24 muertos y decenas de heridos en Bolivia, realizaron este lunes una ceremonia ancestral de despedida para que, según la creencia andina, sus almas puedan descansar en paz.
La ceremonia se efectuó en la parte posterior del Aeropuerto Internacional de El Alto, ciudad vecina de La Paz, donde un avión Hércules perteneciente a Transportes Aéreos Bolivianos (TAB), división de carga de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), perdió el control y recorrió cerca de un kilómetro fuera de la pista.
El integrante del Consejo Nacional de Amautas o sabios andinos Juan Carlos Ballón dijo a EFE que, según las costumbres, los lunes y jueves están dedicados a las almas de quienes partieron, por lo que se realizó una ofrenda para “despachar” a quienes se fueron en esa tragedia.
“Estamos despachando a sus almas para que no haya almas en pena”, indicó.
En el lugar se colocaron flores y se armaron pequeños altares en el suelo con cruces y alusiones a los fallecidos, mientras los sabios ancestrales acompañaban con rezos al menos a dos familias de las víctimas.
También utilizaron hojas de coca, que besaban y entregaban a los presentes en señal de comunión. Además, encendieron cigarros y aguardaron que el humo se dirigiera hacia la puesta de sol, que representa el signo definitivo de despedida.
El acto principal consistió en la preparación de una mesa con leña apilada sobre la que se colocaron ofrendas a las deidades andinas, entre ellas algunas piezas de colores que representan la energía positiva, además de incienso. Luego se le prende fuego y se la alimenta con alcohol.
Según explicó Ballón, el sitio en el que se produjo la tragedia “automáticamente es energético” y puede convertirse en un lugar de concurrencia para personas que tengan problemas o necesiten favores de “prosperidad y abundancia”, ya que, según la creencia, las almas que partieron son “milagrosas”.
La ceremonia ancestral contó con la participación del vicepresidente del país, Edmand Lara, quien aseguró compartir las creencias populares en este tipo de situaciones.
El siniestro de la aeronave, que trasladaba una carga de billetes para la emisión del Banco Central de Bolivia (BCB), dejó hasta el momento 24 personas fallecidas, 37 heridos y al menos 15 vehículos dañados.
Tras el accidente, los billetes quedaron esparcidos en los alrededores del aeropuerto, lo que provocó que miles de personas llegaran al lugar para intentar recoger el dinero, pese a las acciones de resguardo de la Policía y las Fuerzas Armadas, lo que ocasionó detenciones y procesos judiciales contra los implicados.
A más de una semana de lo sucedido quedan muy pocos rastros del hecho: tan solo la marca por donde derrapó el avión tras su aterrizaje y los altares que recuerdan a los fallecidos.