
De acuerdo con el Siglo de Durango: Entre las miles de personas que participaron en las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer, una imagen conmovió a quienes estaban en las calles y a quienes la vieron en redes: Ivanna, una niña de 9 años, caminando en la marcha en la Ciudad de México vestida de princesa.
No era un disfraz cualquiera. Ivanna marchaba para exigir justicia por el abuso sexual que sufrió cuando tenía cinco años.
Tomada de la mano de su mamá, Verónica, avanzó entre pancartas y consignas. En medio de la multitud pronunció una frase que estremeció a muchos:
“Si no fuera por mi mamá, este caso no se hubiera resuelto.”
Su historia refleja el difícil camino que muchas familias recorren cuando deciden denunciar. La corta edad de Ivanna cuando ocurrieron los hechos complicó el proceso legal, pues no pudo precisar fechas ni momentos exactos de las agresiones.
Aun así, su madre decidió no rendirse.
La presencia de Ivanna en la marcha se convirtió en un símbolo de la lucha por justicia para las niñas víctimas de violencia. Una pequeña que, vestida de princesa, recordó que ninguna infancia debería crecer marcada por el miedo.
Porque cada niña merece algo mucho más sencillo y mucho más importante: vivir segura, protegida y escuchada.