
Keiko Fujimori, la hija y heredera política del expresidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000), reivindicó este jueves el gobierno de su padre al cerrar la campaña electoral de su cuarta candidatura presidencial, en la que promete “devolver el orden” al país frente al crimen organizado, como lo hizo el fallecido exmandatario contra grupos subversivos.
La líder del partido derechista Fuerza Popular, que fue derrotada en la segunda vuelta de las tres últimas elecciones presidenciales (2011, 2016 y 2021), señaló que decidió postularse por cuarta vez a la Presidencia “porque el país ya no aguanta más improvisados”.
“Hoy el caos lamentablemente es noticia de todos los días, y nosotros lo que proponemos es ‘Perú con orden’, porque si algo se le reconoce a Alberto Fujimori es haber derrotado a Sendero Luminoso y al MRTA (Movimiento Revolucionario Túpac Amaru), con decisión política, con la Policía y las Fuerzas Armadas”, señaló Keiko.
Alberto Fujimori falleció en 2024 tras pasar sus últimos meses en libertad, luego de salir de prisión, donde cumplía una condena de 25 años por violaciones a los derechos humanos y corrupción.
“Iremos en búsqueda de esos delincuentes y modificaremos el código penal para que no haya esta impunidad en la que vivimos, pero además para que los internos (presos) tengan que trabajar por su comida”, apuntó Fujimori, que durante la campaña ha dejado abierta la posibilidad a que Perú se salga del Pacto de San José para desmarcarse de las disposiciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
“Como tengo la sangre de Alberto Fujimori, lo haremos con los pantalones bien puestos para derrotar a la delincuencia”, enfatizó la candidata, durante un mitin en el populoso distrito limeño de Villa El Salvador.
Keiko Fujimori afirmó que Perú ha retrocedido luego de haber tenido “25 años de gobiernos antifujimoristas, con la salvedad del segundo gobierno del expresidente Alan García (2006-2011)”.
También celebró haberse librado del juicio por lavado de dinero que tenía abierto antes de la campaña electoral por la financiación irregular de sus anteriores campañas, gracias a una sentencia del Tribunal Constitucional, con miembros elegidos por el Congreso donde el fujimorismo es la fuerza con mayor representación.
“Me persiguieron, me insultaron y me privaron injustamente de la libertad casi 500 días. Me alejaron de mis hijas pero no les guardo rencor. Esos momentos de soledad y dolor me permitieron reencontrarme con Dios”, afirmó Fujimori, que estuvo acompañada por Kiara y Kaori, sus dos hijas.
“Esos momentos de dolor me rompieron el corazón, lloré mucho, pero reconstruí pedacito a pedacito mi corazón y sé que tengo toda la fuerza para seguir adelante y trabajar al servicio de mi país”, concluyó.
La hija mayor del exgobernante aseguró tener muy claro que en estas elecciones “el enemigo es la izquierda, que lo único que hace es distribuir pobreza, esa izquierda que quiere destituir a Julio Velarde (presidente del Banco Central), esa izquierda que promueve el odio”.
“Tenemos que elegir entre la izquierda que genera caos y nosotros que vamos a devolver el orden para todos los peruanos”, añadió.
Más de 27,3 millones de peruanos están convocados este domingo a las urnas para elegir a sus autoridades nacionales para el periodo 2026-2031, entre ellas la Presidencia, por la que han pasado ocho mandatarios en los últimos diez años.