
La aplicación de más impuestos del IEPS a refrescos, bebidas como cervezas y otros productos de consumo popular, no solamente golpea la economía de quienes tienen menores ingresos, sino que ha incentivado el consumo de presentaciones más grandes, por lo cual, lejos de ayudar a la salud, solamente ha modificado hábitos de compra.
El director del sector de abarrotes de la consultora Información Sistematizada de Canales y Mercados (ISCAM), Rolando Contreras, advirtió que los aumentos del IEPS en productos de consumo, que se están nuevamente ampliar para 2027 en bebidas carbonatadas, generaron que estén creciendo los consumos en volumen en 10% en litros y más de 20% en valor por el gravamen, mientras que hay una baja del consumo del 10 por ciento en galletas.
El representante del sector de abarrotes de ISCAM empresa creada en 2001 para medición y análisis de mercado e inteligencia comercial del canal de mayoreo y centros de consumo en México, precisó que hay “canastos” de consumo, con muchas categorías, unas 300 distintas, que incluyen alimentos, bebidas alcohólicas y no alcohólicas, cuidado del hogar, papel y pañales, cremería y salchichonería, capilares, alimentos para mascotas, confitería, entre otros.
De la revisión del consumo, la lectura del sector mayorista abarrotero refleja resiliencia a los cambios, pues provee los productos de consumo masivo al 70 por ciento de la población, que no es el de mayor capacidad de compra, pero si atiende al grueso de la población.
Incluso frente al desarrollo de otros canales distributivos como tiendas de conveniencia, formatos de bodegas (Bodega Aurrera Express, Soriana), el mayorista enfrentó con puntos de venta propios que se adaptan a los consumidores regionales y locales, con los productos que el consumidor quiere y un producto al más bajo precio posible.
Además, los mayoristas abarroteros apuestan por costos Operativos más bajos, el sector “se defiende, es resiliente; el consumidor compra en su mayoría en tienda de barrio y de la esquina que atiende el mayorista abarrotero”.
Además, las tiendas dan crédito o fiado y aunque hay menos poder de compra se acude al punto de venta a la compra del producto requerido en ese momento.
Por ende, el mayorista tiene un rol importante en la cadena distributiva, pues es fuente de abasto en la última milla, cubre la demanda capilar con 47 por ciento del consumo que demanda 70 por ciento de población.
Dicho de otra forma, el mayorista abarrotero es la fuente prioritaria de consumo masivo.
Concluyó que la masa poblacional de clase media y media baja abandonó a las cadenas y tiendas de auto servicio, va al día a día, como lo reflejan las cifras de ANTAD donde el auto servicio de cadena a tiendas iguales va cayendo, mientras que, el mayorista abarrotero está subiendo su consumo por encima de la población, pese a menor liquidez.