
Con la operación de la nave de pintura N 103, Volkswagen de México consolida la transformación de su planta de Puebla, elevando los estándares de la manufactura automotriz en eficiencia, calidad y desempeño ambiental, siendo la primera instalación del grupo en operar un proceso de pintura completamente eléctrico, eliminando el uso de combustibles fósiles.
Hasta antes de su inauguración, en enero de 2025, la planta de vehículos de Puebla contaba con una infraestructura de pintura conformada por tres naves: la Nave 3, en operación desde la década de los sesenta, y las naves 83 y 83A en operación desde 2003 y 2009 respectivamente, ubicadas en el Segmento Poniente, donde actualmente se produce el modelo Taos.
La incorporación de la Nave 103, en sustitución de Nave 3, representó un avance estructural de gran relevancia no solo por sus dimensiones, sino por su nivel de tecnología, flexibilidad operativa y sostenibilidad.
Con una superficie aproximada de 80 mil metros cuadrados, equivalente a 8 canchas de futbol profesional, y una edificación de cuatro niveles, la Nave 103 opera bajo un esquema de tres turnos y cuenta con dos líneas de pintura con capacidad instalada de hasta 90 carrocerías por hora, con un tiempo de tacto de 1.25 minutos.
Actualmente, en esta infraestructura se producen los modelos Tiguan y Jetta, con la flexibilidad necesaria para integrar distintos tipos de vehículos conforme evolucionen las necesidades de la fábrica.
La Nave 103 es la primera instalación del grupo en operar un proceso de pintura completamente eléctrico, eliminando el uso de combustibles fósiles.
Otro de los elementos que distingue a esta nave es la incorporación de un sistema automatizado de transporte de carrocerías mediante plataformas guiadas automáticamente (AGVs).
La combinación de procesos robustos, digitalización y soluciones logísticas inteligentes en esta nueva nave de Pintura dota a la planta de Puebla de una base industrial moderna, capaz de responder con agilidad a las exigencias de los mercados.
Con la Nave 103, Volkswagen de México reafirma que la innovación tecnológica, la eficiencia operativa y la sostenibilidad pueden integrarse en una misma visión industrial, consolidando una operación preparada para enfrentar los retos del presente y el futuro de la movilidad, creando con ello valor sostenible que se refleje en estabilidad y bienestar para miles de familias que dependen de su operación.