
La directora de la Red Centroamericana de Periodistas (RCP), Angélica Cárcamo, dijo este sábado en Tegucigalpa que Nicaragua es el país “más crítico” para la prensa, con más de 200 periodistas exiliados.
“El caso más crítico es el de Nicaragua, donde tenemos una dictadura desde la crisis política de 2018, donde hay más de 200 periodistas exiliados en Costa Rica, muchos de ellos han perdido su nacionalidad y los pocos que están ejerciendo al interior de Nicaragua siguen siendo criminalizados y perseguidos”, dijo Cárcamo a EFE durante un encuentro de la RCP con comunicadores, auspiciado por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID).
Agregó que Centroamérica enfrenta un “acelerado deterioro a nivel del estado de derecho” y que la región se “está moviendo a una transición de débiles democracias hacia gobiernos autocráticos y dictaduras, o la conformación de otro grupo de poder que se está enquistando frente a la independencia de poderes estatales que deberían estar existiendo”.
Vigilancia a medios internacionales
Cárcamo destacó lo difícil que resulta ejercer el periodismo desde el exilio, “como comienza a ocurrirle a El Salvador, que desde mayo de este 2025, hasta mediados de agosto, se reporta junto con datos de la Asociación de Periodistas de El Salvador, 51 periodistas movilizados”.
Esos periodistas “no tienen planeado regresar a El Salvador tras las recientes capturas contra personas defensoras de derechos humanos y reformas legales como la ley de agentes extranjeros, que prácticamente sirven como instrumentos para criminalizar la labor del periodista, incluso hemos tenido reportes de periodistas de medios internacionales que han tenido vigilancia por parte de autoridades de la Policía”, señaló.
Cárcamo dijo que le preocupa que no hay garantías de respeto al derecho a la libertad de prensa y expresión en El Salvador, o a nivel general sobre el tema de derechos humanos.
En el caso de Guatemala, afirmó que existe un “denominado pacto corrupto, sobre todo cuestionando al Ministerio Público (Fiscalía) y que un tema sensible es el abuso del sistema judicial para criminalizar a periodistas, como es el caso de José Rubén Zamora, quien únicamente ejercía su labor como periodista y está encarcelado, con un estado de salud que se le está deteriorando.
De Costa Rica, expresó que preocupa la situación, y que aunque en teoría se le ve como el país “más estable democráticamente” de Centroamérica, su presidente, Rodrigo Chaves, está “queriendo imitar parte de las narrativas populistas de Nayib Bukele” en El Salvador, “sobre todo en los discursos de estigmatización contra la prensa crítica e independiente”.
“Podemos decir que la ventaja en Costa Rica es que hay una independencia de poderes estatales que ha impedido que este tipo de comunicación populista pueda tener mayor incidencia, pero habrá que ver qué sucede de cara también a las elecciones que ese país va a enfrentar”, agregó.
En el caso de Honduras, Cárcamo, de nacionalidad salvadoreña, quien también tuvo que abandonar su país por la persecución contra periodistas, dijo que “aunque tuvo un cambio de gobierno y ya viene una nueva elección (el 30 de noviembre), sigue siendo el país de la región de Centroamérica más hostil para los periodistas”.
“En Honduras matan por hacer periodismo, lo vimos en julio reciente con el asesinato del comunicador Javier Antonio Hércules en Santa Rosa de Copán (oeste)”. Hemos visto cómo hay un incumplimiento del Mecanismo de Protección (para periodistas y defensores), como hay muchas denuncias de colegas periodistas que están siendo criminalizados en muchas regiones y que no hay ninguna medida de respaldo”, recalcó.
En lo que va del presente siglo en Honduras han sido asesinados un centenar de periodistas y comunicadores, cuyos crímenes el 92 % están en la impunidad, según fuentes oficiales.
En opinión de Cárcamo, si hay algo que los gobernantes populistas de la región centroamericana entendieron, “es que sí tienen el control del poder y uno de los enemigos más importantes es la prensa, porque el periodismo tiene una función muy importante de informar”.
El hecho de que la prensa le brinde información oportuna y crítica a la ciudadanía, “es peligroso para los populistas y, en este caso, uno de los actores que obviamente van a atacar, es al periodismo que nosotros le llamamos independiente”, apostilló.