
El magnate estadounidense Jeff Bezos, fundador de Amazon y de la empresa de transporte aeroespacial Blue Origin, opinó este miércoles que la única manera de que la Tierra elimine su polución es que “toda industria contaminante” pueda realizarse en la Luna o los asteroides.
“Nuestro sueño es que toda la industria contaminante vaya fuera de la Tierra. Si los viajes espaciales se vuelven lo suficientemente fiables y económicos, y podemos obtener materiales de los asteroides, de objetos cercanos a la Tierra y de la Luna, entonces este planeta jardín podrá recuperar el estado que tenía antes de la Revolución Industrial”, alegó Bezos.
El fundador de Amazon realizó estas declaraciones tras participar en una mesa redonda junto a David Limp, actual CEO de Blue Origin, y el exastronauta de la NASA Mike Massimino, durante la apertura del salón tecnológico VivaTech en París, ante un auditorio repleto.
Para Bezos, “la parte natural es la única que está actualmente peor en la Tierra que hace 500 años”.
“El analfabetismo global es menor que hace 500 años. La mortalidad infantil es más baja. La pobreza mundial se ha reducido. Todo es mejor y sigue mejorando. La única excepción es el mundo natural”, ahondó.
El empresario incidió en que se va al espacio “para preservar la Tierra” y parafraseó a un astronauta de la NASA que fue a la Luna, Jim Lovell: “Cuando miró hacia atrás y contempló la Tierra dijo: ‘Me di cuenta de que uno va al cielo cuando nace, no cuando muere'”.
Sin citar a su competidor privado en la carrera al espacio Elon Musk, cuyo sueño es ocupar el planeta Marte con su empresa Space X, Bezos insistió en que la prioridad es ir a la Luna.
En mayo de 2023, el multimillonario selló con la NASA un contrato con el fin de que Blue Origin desarrolle el sistema de alunizaje humano Blue Moon para la misión Artemis V (prevista para finales de esta década).
“Iremos a Marte y haremos más cosas, pero la Luna es el primer gran paso. Y hay muchas razones para ello. Está tan cerca de la Tierra; podemos llegar allí en tres días y medio, y podemos regresar en tres días y medio. Puedes ir en el momento que quieras, no tienes que esperar a que la alineación planetaria sea la correcta. A Marte solo se puede ir cada dos años aproximadamente”, expuso.
Asimismo, aportó otra serie de argumentos en favor de la Luna: “Cuando obtienes materiales de la Luna, puedes despegarlos de allí con 28 veces menos energía por kilogramo de la que se necesita para elevar algo desde la Tierra. Y eso es algo realmente valioso”.
“Si estás produciendo oxígeno líquido en la Luna, por ejemplo, lanzarlo al espacio es muy fácil en comparación con elevar oxígeno líquido desde la Tierra”, ahondó.
De hecho, Blue Origin anunció a comienzos de este año una pausa de al menos dos años en vuelos turísticos con el fin de trasladar todos sus ingenieros y recursos económicos a contribuir para el regreso de la NASA a la Luna.
En abril de este año, Blue Origin lanzó el New Glenn, el gigantesco cohete orbital de casi 100 metros de altura diseñado para competir directamente con SpaceX. Por primera vez en la historia de la compañía consiguieron lanzar y recuperar con éxito un propulsor (la primera etapa del cohete) que ya había sido usado en una misión anterior.
Sin embargo, en mayo, registraron un incidente durante una prueba de encendido estático en tierra (un test de motores en el que el cohete se queda anclado a la plataforma) para la próxima misión, la NG-4.
“Mi formación académica es más bien en electrónica, pero creo que la gente subestima lo difícil que es construir un cohete. Son vehículos increíblemente complejos que desafían los límites de lo que la física permite. Así que ver un éxito como este, y ver cómo el espacio se está convirtiendo en algo cada vez más normal, es sencillamente asombroso”, opinó Limp, actual CEO de la compañía aeroespacial Blue Origin.