- Limitar la sobreexposición a noticias
Evite estar revisando constantemente redes sociales o noticias alarmantes. Infórmese solo a través de fuentes oficiales y en horarios específicos del día.
- No difundir información no verificada
Antes de compartir mensajes, audios o videos, confirme su veracidad. La desinformación incrementa el pánico social y afecta la estabilidad emocional de la comunidad.
- Mantener rutinas básicas
Continuar, en la medida de lo posible, con actividades cotidianas como horarios de comida, descanso y autocuidado ayuda a generar sensación de seguridad y control.
- Cuidar a niñas, niños y adolescentes
Explique la situación con lenguaje sencillo y tranquilo, evitando exponerlos a imágenes o conversaciones alarmantes. Su tranquilidad será su principal fuente de seguridad emocional.
- Practicar técnicas de regulación emocional
Realice respiraciones profundas, pausas activas, meditación o actividades relajantes que ayuden a disminuir la ansiedad.
- Fortalecer redes de apoyo
Manténgase en contacto con familiares, amistades y vecinos. Hablar sobre lo que se siente reduce la carga emocional y favorece la calma.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol u otras sustancias
Estas pueden intensificar la ansiedad, el miedo y las reacciones impulsivas ante situaciones de estrés.
- Identificar señales de alerta emocional
Insomnio persistente, ataques de pánico, irritabilidad intensa, pensamientos catastróficos o sensación de desesperanza requieren atención por un profesional de la salud mental.