
Acusan a excursionista de “arruinar el viaje” y cuestionan uso de recursos públicos
Lo que comenzó como una caminata recreativa en el Parque Nacional Yosemite, en California, terminó convirtiéndose en una intensa polémica en redes sociales. Una excursionista tuvo que ser rescatada en helicóptero tras sufrir un aparente cuadro de agotamiento por calor apenas a dos millas del inicio del recorrido, lo que generó miles de reacciones y críticas en internet.
El caso se viralizó luego de que en Instagram se difundiera un video en el que se observa a la mujer siendo cubierta con una manta térmica de emergencia mientras sus acompañantes solicitan ayuda aérea al no poder continuar la caminata.
Sin embargo, el debate rápidamente dejó de centrarse en la emergencia médica para enfocarse en otros aspectos. Numerosos usuarios criticaron el estado físico de la mujer, atribuyendo el incidente a su obesidad, y señalaron que debió evaluar mejor sus capacidades antes de iniciar la excursión.
Además, varios internautas afirmaron que la excursionista “arruinó el viaje” del resto del grupo y cuestionaron que se movilizaran recursos públicos para una situación que, según algunos comentarios, pudo resolverse caminando de regreso debido a la corta distancia recorrida.
Entre los mensajes más compartidos destacaron opiniones como: “Dos millas… la única responsable de esa factura es ella”, “Debieron conocer sus límites antes de salir” y “Un par de amigos la habrían regresado sin necesidad de un helicóptero”.
Otros usuarios, sin embargo, defendieron la decisión de solicitar ayuda al recordar que el agotamiento por calor puede agravarse rápidamente y que obligar a una persona en esas condiciones a seguir caminando puede poner en riesgo su vida.
La controversia aumentó cuando diversos medios señalaron que el rescate podría representar un costo cercano a los 70 mil dólares para el grupo de excursionistas.
No obstante, esa versión ha sido puesta en duda. Personas con experiencia en labores de rescate dentro de Yosemite aseguraron que el helicóptero utilizado pertenece a una agencia pública y que este tipo de operaciones normalmente son financiadas por el Estado, por lo que los excursionistas no suelen recibir una factura.
Hasta el momento, las autoridades del Parque Nacional Yosemite no han confirmado que exista un cobro por el operativo ni han emitido un posicionamiento oficial sobre el caso.
Más allá de la polémica, el incidente volvió a poner sobre la mesa la importancia de conocer los propios límites físicos antes de realizar actividades al aire libre, especialmente durante el verano, cuando las altas temperaturas elevan considerablemente el riesgo de sufrir agotamiento o golpe de calor.