
Luis Soriano cuarto visitador general de la CDH del Estado de Puebla
Ante las expresiones emitidas por parte de las legisladoras locales, Nayeli Salvatori y Grace Palomares, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió un exhorto al Congreso del Estado de Puebla para que implemente códigos éticos rigurosos que impidan el uso de discursos discriminatorios por parte de sus integrantes a través de cualquier plataforma pública o digital.
En conversación para este medio con el cuarto visitador general de la Comisión de Derechos Humanos (CDH) del Estado de Puebla, Luis Armando Soriano Peregrina enfatizó que el código ético que propone la CNDH es una de las acciones que se deberían de buscarse implementar para evitar cualquier acto de discriminación.
Informó que para crearlo el Congreso local se debe considerar un esquema de prevención, donde se generen todas las medidas y acciones necesarias que provoquen evitar generar un daño; en caso de que exista el acto de discriminación cómo actuar de manera inmediata como Congreso local; brindar acompañamiento una vez que se causó el daño; y cómo lograr reparar y que no se repita.
“La prevención es la mejor de las herramientas y si se vuelve a generar una afectación o daño, es necesario construir procesos de paz, los cuales van encaminados a que no se agrave el daño que se está causando y si se causó un daño se pueda reparar y no se repita”.
Señaló que el artículo 1 en su último párrafo establece que nadie está facultado para realizar actos de discriminación de cualquier naturaleza, por lo tanto, todas las autoridades o entes públicos están obligados a respetar y a no discriminar en su actuar público y privado.
¿Qué acciones implementa CDH Puebla contra la discriminación hacia las personas adultas mayores?
Además, compartió que han realizado infinidad de cursos en materia de discriminación hacia las infancias, mujeres, adultos mayores, defensores y periodistas, migrantes, entre otros., donde las pláticas que brindan tienen el objetivo de sensibilizar, reconstruir y deconstruir a las personas.
Respecto del tema del edadismo, destacó que cuentan con un programa de personas adultas mayores, que ha funcionado desde hace años, en el que establecen esquemas como un protocolo de atención y acciones de prevención.
“Esta no es sólo una tarea solamente del sector público, sino que es tarea de todas y de todos, desde la lógica de la iniciativa privada, particulares, organizaciones, la academia, el sector privado, todos tenemos que entrarle para romper los esquemas de la discriminación… Visibilizar que la discriminación no es un chiste y hace daño”.
Asimismo, la Comisión cuenta con un violentómetro para las personas adultas mayores, donde en el primer rubro denominado ‘Atención’ los actos de violencia comienzan cuando obligan a la persona adulta mayor a cuidar a sus nietas o nietos sin su consentimiento; juzgar sus creencias, gustos o actividades; y tratarlos de manera infantil. Y así hasta llegar, a la última fase, donde los abandonan; los golpean o causan daño; los amenazan con objetos o armas; los abusan sexualmente; y pueden hasta terminar con su vida.