
Al menos tres palestinos murieron este jueves en nuevos ataques israelíes lanzados contra el norte y sur de la Franja de Gaza, informó el Hospital Al Ahli, que recibió a dos de las víctimas, y el Ejército israelí, que dijo haber matado a un tercer gazatí al que identificó como un “terrorista”.
Según detalla el Hospital Al Ahli, un avión israelí atacó a un grupo de civiles durante la mañana del jueves en el barrio de Tuffah, al noreste de la ciudad de Gaza. Como consecuencia de este bombardeo, dos palestinos fallecieron.
El Ejército israelí no se pronunció sobre este ataque específico, si bien en un comunicado aseguró que a primera hora de este jueves identificó a “un terrorista” que, tras cruzar la línea amarilla, se acercó a sus tropas representando “una amenaza inmediata” para ellos.
La línea amarilla es la frontera imaginaria a la que se retiraron las tropas israelíes al entrar en vigor el alto el fuego en octubre de 2025, entre la cual y la divisoria entre Gaza e Israel se extiende un perímetro (más del 50 % del territorio gazatí) bajo control militar israelí.
“Tras la identificación, las tropas eliminaron al terrorista para eliminar la amenaza”, agrega el comunicado castrense.
Esta es la justificación habitual que da el Ejército de Israel sobre los ataques diarios que lanza contra la devastada Gaza, pese a que sigue en vigor el alto el fuego declarado el pasado mes de octubre que impulsó Estados Unidos.
Desde entonces, según el recuento del Ministerio de Sanidad gazatí, más de 618 palestinos han muerto por ataques de Israel y otros más de 1.600 han resultado heridos.
Desde el comienzo de la ofensiva israelí en octubre de 2023, calificada por dos ONG israelíes y una comisión independiente de la ONU como “genocidio”, el Ejército ha matado a más de 72.000 palestinos, según las cifras de Sanidad.
Además, miles de palestinos permanecen bajo los escombros en una Gaza arrasada mientras el servicio de emergencias de Defensa Civil local recuerda que no dispone de suficiente maquinaria pesada para extraerlos ni puede acceder por la presencia de tropas a muchas zonas en las que se encuentran los cuerpos.