
Un año después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, proclamara el denominado ‘Día de la Liberación’ y desencadenara una batalla comercial inédita, los mercados financieros presentan un balance desigual, con la bolsa española como una de las grandes beneficiadas de la reorientación de capitales hacia Europa.
El 2 de abril de 2025, la Casa Blanca estableció un arancel base mínimo del 10 % sobre todas las importaciones de EE.UU., con gravámenes recíprocos de hasta el 34 % para China y el 20 % para la Unión Europea (UE).
El anuncio desató un pánico vendedor que supuso la peor racha bursátil desde la pandemia, pero un año después, los parqués han logrado digerir el impacto inicial y recuperar las pérdidas pese a la incertidumbre sobre el conflicto en Irán de las últimas semanas.
Entre los índices del Viejo Continente, el selectivo español ha firmado la mayor revalorización de todas las plazas europeas, con un avance del 32,21 % en ese año de diferencia.
Además de esta mejora, ha batido máximos históricos tras alcanzar los 18.496,6 puntos, lo que suponía una revalorización de casi un 40 % respecto al ‘Día de la Liberación’.
En el resto de parqués europeos, Londres ocupa el segundo mayor avance, un 20,04 %, seguida del 18,56 % de Milán.
Con avances más modestos figuran el DAX alemán (3,37 %) y el CAC 40 francés (1,33 %), que también han mejorado sus posiciones respecto a hace un año.
Las 50 mayores empresas cotizadas europeas, agrupadas en el Euro Stoxx 50, han registrado una revalorización del 7,75 %.
Al otro lado del Atlántico, los principales índices de Wall Street también han superado el impacto del anuncio inicial de Trump.
El Nasdaq, el índice de las empresas tecnológicas, ha sido el selectivo que mejor ha resistido el envite, con una mejora del 25,16 %, mientras que el S&P 500 ha subido un 16,73 % y el Dow Jones, un 10,9 %.
Este escenario ha provocado una notable depreciación del dólar frente a la moneda única: El euro ha ganado más de 8 céntimos frente al dólar, pasando de los 1,0793 a los 1,1619 dólares al cierre del periodo, aunque las últimas noticias de la guerra de Irán han devaluado la divisa europea hasta algo más de 1,152 dólares en los que cotiza este jueves.
El continente asiático registra la mayor revalorización media entre las grandes regiones bursátiles, liderado por un Kospi surcoreano que ha pulverizado registros al subir un 118,64 % anual, impulsado por el sector tecnológico y logístico.
Le sigue el Nikkei 225 japonés, que ha escalado un 50,85 %.
Este optimismo bursátil también ha alcanzado de lleno a las plazas chinas: el CSI 300 ha avanzado un 16,42 %, mientras que el índice de Shanghái ha sumado un 17,92 % en el último año.
Por su parte, el Hang Seng de Hong Kong presenta un crecimiento más moderado del 8,99 %.
Los metales preciosos otra de las inversiones beneficiadas por la incertidumbre generada por la guerra arancelaria.
La onza de oro ha aumentado su valor en cerca del 53 %, desde los 3.113 dólares hasta los 4.750 dólares, y en su máximo histórico, registrado el 29 de enero en 5.595,47 dólares, llegó a acumular una revalorización de casi el 80 %.
Por su parte, la plata ha subido un 122 % en el mismo periodo, y el 29 de enero, cuando tocó los 121,65 dólares, más que triplicaba su valor (+ 261 %).
En sentido contrario, el bitcóin ha perdido un 20,23 % en el último año, cayendo hasta los 68.000 dólares, lo que ha alejado al criptoactivo de su pretendido papel como reserva de valor en tiempos de incertidumbre.