
En medio de la ola de violencia registrada tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, un video que supera ya los 9 millones de reproducciones, más de 400 mil “me gusta” y cerca de 4 mil comentarios, se ha convertido en un símbolo de la compleja realidad que viven miles de familias en México.
Las imágenes, que se difundieron ampliamente en redes sociales, muestran una escena que mezcla cotidianidad y crisis: mientras algunos negocios decidieron cerrar por seguridad ante los bloqueos, incendios y tensión social, otras personas continuaron trabajando, preparando alimentos o abriendo sus locales, porque simplemente no tenían la opción de parar.
El video no muestra discursos ni cifras oficiales. Muestra algo más directo: la necesidad.
En los comentarios, cientos de usuarios relatan experiencias similares. Muchos aseguran que, pese al miedo, también tuvieron que salir a trabajar ese día para poder llevar dinero a casa, pagar transporte o comprar comida. Otros reflexionan sobre lo difícil que es hablar de seguridad desde la comodidad, cuando para millones de personas la prioridad inmediata sigue siendo sobrevivir económicamente.
La viralización del contenido revela algo más profundo que el impacto de un momento violento: evidencia la brecha entre quienes pueden resguardarse y quienes dependen del ingreso diario.
En contextos de crisis, la seguridad no solo se mide en operativos o patrullajes, sino también en la capacidad de las personas para quedarse en casa sin que eso signifique dejar de comer.
El video, más que un registro de un día complicado, se ha convertido en un recordatorio incómodo:
en México, incluso en medio del miedo, la vida cotidiana no se detiene… porque para muchos, detenerse no es una opción.