
Tengo que reconocer que me ilusioné a lo tarugo, que el crédito del beneficio de la duda ya caducó.
Muchos aficionados, colegas de la vieja guardia pensamos que después de décadas de imaginarlo que ese momento jamás llegaría y cuando lo inimaginable sucedió sirvió para dos cosas; ¡para nada y para pura chingada! dirían en mi pueblo.
Nos referimos al nombramiento de un Alto Comisionado para la FMF que, en teoría, dentro de sus funciones tendría la facultad de corregir la plana de lo que los dirigentes de Doña Fede no hacían bien ya sea por ineptitud, inexperiencia, faltos de valor, sumisión o conflictos de intereses. Sin embargo, es como si nada hubiera pasado, solo es un cargo más rimbombante, con mejor salario.
Siguen los mismos vicios de siempre que tienen podrida a la industria. El nombre de los cargos en lo menos importante, para los dueños del balón son simples micifuces de angora, pero micifuz al final de cuentas. Son simples gerentes, sin decisión, ni opinión que una vez que reciben el telefonazo del dueño en problemas en lugar de aplicar un reglamento o poner orden, buscan mil y una manera de brincarlo para quedar bien y agradar a su amo.
Un maestro en la facultad de derecho nos decía a menudo; “A México NO le hacen falta que se hagan nuevas leyes o que se agreguen nuevos artículos de la constitución, con que simplemente se respetaran a cabalidad, aplicado con ética y decencia los ya existentes, seríamos un muchísimo mejor país” y no le faltaba razón, ni en aquellos remotos tiempos, ni en los actuales y este pensamiento aplica también para lo que pasa en Doña Fede y su peculiar manera de impartir justicia.
¿PREMIO O CASTIGO?
Lo sucedido con Chivas rayo en lo inaudito, en lo ridículo. La definición de castigo según la real academia de la lengua es; “Pena que se impone a quien ha cometido un delito o falta” Yo me pregunto; ¿Cuál fue el castigo de veto por lanzar una botella de vidrio al equipo rival? No hubo castigo ni económico porque hasta salieron premiados pues el estadio Jalisco tiene mayor capacidad, por ende, mayor posibilidad de vender boletos e ingresos por esquilmos.
Mandaron a chivas jugar a otro estadio a solo 20 kilómetros de distancia contraviniendo el reglamento de competencia que, en teoría, esta sobre el resto. La coartada para quedar bien con el amo fue utilizar el reglamento de sanciones, que mal redactado y aprobado NO contempla las mismas restricciones que amparadas en el reglamento de competencia.
Tal parece que nadie revisa, los reglamentos, los dejan así para poder proteger a sus amos cuando pidan favores. Le paso a Chivas, pero si hubiera sucedido con América, con Toluca, Tigres, Rayados o algún dueño poderoso que también hubiera llamado por teléfono pidiendo el favor, hubiera pasado exactamente lo mismo.
La liga NO se respeta a sí misma, la aplicación de los reglamentos es a la carta, al gusto del dueño, así sin respetar sus propias reglas Doña Fede no tiene la calidad moral de poder exigir respeto y buen comportamiento a los aficionados. La implementación del FAN ID, es un fracaso absoluto que NO ha servido absolutamente de nada. Nadie cree en él, es un gasto innecesario como opera hoy en día, si es que en verdad realmente opera como nos dijeron que lo haría.
MUERTES SIN CASTIGO
A los agresores de la aficionada muerta, atropellada de manera intencional contra la puerta siete del estadio Territorio Santos Modelo no los reconoció el FAN ID, sino las redes sociales.
Al aficionado que asesinaron en el estacionamiento del estadio de Xolos, luego de pelearse en las tribunas, tampoco fue detectado por esa tecnología infalible. A los agresores que apuñalaron al aficionado de chivas en los pasillos del Akron, tampoco. Lo peor es que para esos tres escenarios donde hubo homicidios dolosos e intento del mismo NO hubo NINGUNA sanción ejemplar. Cómo si hubieran sido un par de trompadas.
Siempre aparece la cantaleta y coartada de siempre; “La comisión disciplinaria abrió una investigación” investigaciones que sabrá Dios, si en verdad efectúan porque nunca se dan avances de estas, ni se muestran evidencias y en la mayoría de las ocasiones no se da el informe final a esas “sesudas” y “minuciosas” investigaciones.
CREER SIN PRUEBAS
A lo más que llegan es al escuálido comunicado oficial, al que SIN evidencia o prueba documental alguna se nos “asegura” que según ellos tres o cuatro fulanitos, sin dar nombres –dizque por protección de datos personales- identificados, eso sí, gracias al maravilloso e infalible FAN ID fueron remitidos a las autoridades correspondientes.
Y muchos colegas domesticados lo replican en sus medios, sin siquiera ir a la delegación a preguntar si hay o hubo detenidos, cuales fueron los motivos, etc. ¿Cómo estar seguros de que ese comunicado oficial nos dice la verdad? Lo aceptan y dan por cierto como dogma de fe. ¿Debemos darlo por cierto solo porque Doña Fede o el equipo simplemente lo dice y lo da como reporte oficial? Ahí nosotros como medios, estamos fallando de manera vergonzosa. Si todos los boletines oficiales fueran ciertos, no habría ninguna necesidad de que existieran periodistas.
Lo decía Kapuscinski y lo decía bien: “El periodismo no debe ser neutral, sino comprometido con la verdad y la justicia” Es decir, si la verdad esta de un lado, no importa si es una minoría sobre la opinión de las mayorías. La verdad no es una cuestión de democracia o mayoría de votos.
Sin embargo, en los tiempos de redes sociales una de las frases estelares de nuestro admirado periodista polaco es contundente; “Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante” y hoy en día se construyen narrativas por encargo, por likes o por moda, más que por una opinión errada o acertada de un periodista que investigo y esto aplica para temas de política o deportivos.
DUEÑOS Y TRAFICO DE INFLUENCIAS
Todos los dueños del futbol mexicano –TODOS- si es que de verdad quieren hacer crecer la industria, potencializarla deben comenzar por darle credibilidad a su liga, a sus dichos, a sus promesas. Deben tener autocrítica y reconocer que un principio de la vida y del deporte debe existir un premio al que hace bien las cosas y un castigo a quien no hace las cosas bien o las infringe.
Deben aceptar que sea quien sea, que, si se equivocan, recibirán un castigo acorde a los reglamentos que ellos mismos aprobaron. Les va a doler muchas veces en el bolsillo, pero ellos aprenderán la lección y los aficionados también. Con lo que paso con chivas y su veto de “castigo” del Akron, es una invitación a la impunidad. El aficionado sabe que puede hacer lo mismo y chance, en el castigo el estadio Jalisco les quede más cerca de su casa.
Es una invitación a la impunidad para que NO puedas castigar a otro club, donde en su estadio suceda lo mismo que paso en el Akron; ¿Con que argumentos lo vas a poder castigar de manera severa? TODOS los dueños deben de dejar de traficar con sus influencias, mostrando poder y obligando al alto comisionado o al presidente de la liga en turno a doblar las manos, inclinarse y pasar por encima de los reglamentos para satisfacer al amo en problemas ¡Déjenlos trabajar!
LAS LIGAS SERIAS, SÍ CASTIGAN
En otras ligas en verdad serias, la aplicación del reglamento NO tiene distingos. Hace unos años a la UEFA NO le tembló la mano para cerrar el Estadio Bernabéu dos partidos por los problemas suscitados en el juego Real Madrid contra Borussia Dortmund, además de una millonaria multa por lo que fue tipificado como “falta grave de organización”
En Inglaterra, se han dado a conocer los nombres los nombres de los aficionados que han sido sancionados o castigados, para que el público los identifique los señale. El West Ham fue sancionado por la UEFA para jugar sin aficionados ante el Rapid de Viena, porque sus aficionados arrojaron objetos a la cancha, que está penado en el artículo 16.2. y así nos podemos ir dando mil y un ejemplos.
No se trata de Chivas, ni de América, ni de ningún equipo en especial. Se trata de la liga, de su credibilidad, su certeza, de acabar con la impunidad y el tráfico de influencias. Cuando a algún dueño se le aplique la ley a rajatabla, pataleara, le dolerá el bolsillo, pero se convertirá en observador para que se castigue a otro por igual.
Por el contrario, si el equipo de un dueño NO es castigado aun mereciéndolo, el resto de los propietarios se sentirán con el mismo derecho de infringir la ley y tampoco ser castigados comenzando un camino de impunidad, que no ha tenido fin.
Los nombres han cambiado, han llegado nuevos hombres, pero el cártel de “el club de Toby” sigue operando con absoluta impunidad. ¿Cambiara algún día? Yo ya perdí la esperanza ¿Y usted?
“Si entre las muchas verdades eliges una sola y la persigues ciegamente, ella se convertirá en falsedad, y tú en un fanático” Ryszard Kapucisnski