
En la vida y en el futbol las compras de último minuto son más apuestas del corazón que dé la razón. Es el triunfo de la desesperación sobre la planeación y esta semana habrá humo, mucho humo en las redes de los empleados de promotores buscando colocar a sus jugadores a través de publicaciones en redes sociales.
El próximo nueve de febrero es el cierre de registros de la liga Mx y en la cuenta regresiva el mercado de los desesperados por comprar y por vender entrara en su fase crítica y la mejor analogía que puede reflejar lo que se vive es recordar lo que a usted y a mi nos ha sucedido cuando intentamos hacer el súper el 24 de diciembre a las 6 de la tarde: sabes que vas a pagar de más, que probablemente no encuentres lo que buscabas y que terminarás comprando algo solo para no llegar con las manos vacías.
DESESPERACION, LA CLAVE
Las compras de pánico provocan el efecto “paracetamol”: un fichaje de última hora es como una medicina rápida para una herida abierta (una lesión inesperada o una derrota humillante). no cura la enfermedad de raíz, pero alivia el dolor de la afición y calma la presión mediática temporalmente porque el aficionado se ilusiona más por el corazón que por la razón.
El cierre de fichajes es como las famosas “ofertas de liquidación”: al igual que en una tienda de ropa al final de la temporada, hay clubes que necesitan deshacerse de salarios altos para bajar la nómina y lo mismo, si esperas al último segundo, con algo de paciencia y suerte te puedes llevarte a un “crack” que antes era inaccesible, casi como encontrar un traje de diseñador en el estante de rebajas solo porque al dueño le urge cerrar la tienda.
Lo cierto es que en la vida y en el futbol la mayoría de las veces, comprar bajo presión es como intentar desactivar una bomba siguiendo un tutorial de YouTube. Si tienes necesidad siempre te vendrán imponiendo el llamado “impuesto de urgencia”: si vas a una cerrajería a las 3 de la mañana porque perdiste las llaves, el cerrajero te va a cobrar el triple, en el fútbol es igual: el club vendedor sabe que tienes el agua al cuello y te cobrará el “precio de pánico”, convirtiendo a un jugador promedio en un traspaso histórico y viceversa, si el club comprador sabe que el club vendedor esta urgido de dinero –saludos Atlas- le ofrecerá una bicoca por su mejor jugador y la necesidad los hace aceptar.
No es casualidad, las compras de pánico es como comprar el “melate” y prometer a tus deudores que al día siguiente les pagas, es el equivalente de una cita a ciegas y con prisa. Es como casarte con alguien que conociste en una app hace diez minutos. no hubo tiempo para investigar su historial de lesiones, su carácter en el vestuario o si realmente encaja en el esquema táctico. es comprar una pieza de rompecabezas esperando que encaje en un espacio circular.
Lo que ha pasado o está pasando en los últimos días es producto de esa desesperación de compradores y vendedores. Por ejemplo, se ha confirmado la compra del delantero serbio Uros Djurdjevic mejor conocido como “Djuka” y contrario a su fama de comprar caro y a sobre precio hoy rayados en el papel hizo una contratación inteligente, gasto poco y se resulta podría ganar mucho.
Grupo Orlegi, desde hace mucho tiempo está pasando “aceite” -financieramente hablando- tiene deudas severas con el SAT y a su socio Salinas Pliego, ya lo obligaron a pagar y si este poderoso personaje tuvo que llegar a un arreglo en pagos chiquitos, a una empresa que no es poderosa no le quedará otro camino que también pagar, muy pronto vendrán noticias al respecto de esos temas fiscales y legales. Vendió por necesidad y la afición rojinegra está muy enfadada.
El fondo de inversión, que según algunos colegas tenía plazo fatal para cerrarse el 31 de enero pasado aún no se oficializa y en ese rio revuelto Rayados oferto por uno de los pocos jugadores que pueden generar interés en los compradores pagando menos de 3 millones de dólares, una cifra irrisoria para lo que acostumbra a desembolsar rayados.
EN LA VITRINA DE REMATE
En las últimas semanas la mayoría de los clubes vendedores ven al Cruz Azul como a la señora rica de Las Lomas que entra al centro comercial, todos le quieren vender porque tiene mucho dinero, pero por sobre todas las cosas tiene necesidades deportivas.
Vendió a Sepúlveda a Chivas, no pudo llevarse al Memote Martínez en ese momento. Se cayó lo del colombiano Borja por problemas entre asesores, comisiones y directiva. Hoy solo tienen al “Toro” Fernández y al jovencito de jalisco Bryan Gamboa para enfrentar todos los torneos del año.
La directiva está dudando entre ofrecer un efecto paracetamol para sus aficionados que claman y reclaman por refuerzos o bien respirar profundamente, darse un tiempo para ver si efectúan alguna compra de pánico en esta semana o bien, esperar hasta el próximo torneo de liga pasando el mundial. Han gastado más de 100 millones de dólares, sin tener grandes resultados así que se están tomando su tiempo.
A los cementeros les han estado ofreciendo varios peces gordos. Es más, lo que les ofrecen, el humo que se publica por conveniencia de representantes que preguntas e interés directo de los cementeros, pero en esta lista llaman la atención algunos:
Joao Pedro Geraldino, el goleador del Atlético de San Luis es el favorito de los aficionados. Sus dotes de goleador en un equipo chico han sido evidentes, pero cumplirá 34 años en marzo, no será barato y con esa edad ya no tiene valor de venta futura, para el ítalo-brasileño es su último gran contrato, si es que se lleva a cabo.
También les han acercado a Nicolas Ibáñez, que también fue campeón de goleo y del futbol mexicano. La edad y su naturalización es su mayor ventaja sobre Joao Pedro. El jugador de Tigres tiene 3 años menos y el costo similar al de Joao Pedro.
Alan Pulido, “el terror de los secuestradores” también se los han ofrecido, es mucho más barato que estos dos y de mayor edad ya que cumplirá 35. Chivas ha ofrecido pagar gran parte de su sueldo con tal ahorrarse un dinero, pero los cementeros no han mostrado ningún interés y el jugador prefiere seguir “vacacionando” en Guadalajara sin jugar ya que tiene contrato vigente hasta diciembre de este año. Se lo han ofrecido a muchos y hasta el momento nadie levanto la mano.
Hay otros como el uruguayo Emiliano Gómez del Puebla, que sin ser un nueve matón resulta interesante por su edad y potencial reventa ya que solo tiene 24 años. El caso de Erick “Guti” Gutiérrez, de 31 años pasa por lo elevado de su sueldo, buscan colocarlo en la MLS.
CONCLUSIONES
En el historial de las compras de pánico las historias de fracaso son mayoría por sobre las de éxito. Son generalmente una cuestión de fe, en estos casos lo que se recomienda es que, si se va a invertir, los riesgos sean los menores posibles, uno de ellos es que el jugador que llegue NO vaya a esgrimir el pretexto de la falta de adaptación para un rendimiento. En estos momentos NO hay tiempo para dar tiempo.
De acuerdo con mi experiencia, yo lo tengo claro: los fichajes de pánico son el reconocimiento público de una mala planificación. Es, salvo excepciones, el club admitiendo que se le quemó la cena y ahora tiene que pedir comida rápida para sobrevivir la nochebuena.
¿usted que piensa al respecto?
“Hay que comprar cuando todos venden y vender cuando todos compran” Warren Buffett