¡….Manos que mueven la cuna….!

Guillermo

Los Maestros cualquiera que sea su labor educativa, son vitales para construir seres humanos que a su vez crean sociedades fuertes, vigorosos y orientadas al desarrollo de la comunidad y en todos sus aspectos al servicio y protección de los valores.

No olvidemos que MÉXICO se ha realizado porque juntos caminamos con el Maestro, de aula en aula, de palabra en palabra, de enseñanza en enseñanza, y al terminar nos abre la puerta de la esperanza para salir a la lucha diaria que requiere la PATRIA.

Esta fecha es oportunidad para manifestar la grandeza de hombres como José Vasconcelos y Jaime Torres Bodet, entre otros muchos.

JOSÉ VASCONCELOS fué un inconforme; y, por inconforme, un iniciador. Las bibliotecas populares, las ediciones de autores clásicos para adultos y para niños, el interés por la pintura mural y por la enseñanza técnica, las misiones educativas rurales, la acción contra el analfabetismo, constituyeron otras tantas conquistas que están unidas más o menos directamente, en nuestro pueblo y en nuestro siglo, al recuerdo de su inspiración. Los años de su tránsito por la Secretaría de Educación Pública fueron impresionantes. Y sería injusto no agradecerles honradamente al educador que buscó inculcar en sus semejantes “veneración por la virtud, gusto por la belleza y esperanza en sus propias almas”.

JAIME TORRES BODET. Transformó el sistema educativo al Fundar la Secretaría de Educación a todos sus niveles educativos, cre Escuelas Normales; se dice que fué un verdadero Maestro y como tal fué un pensador que impulsó la labor de los Maestros.

Su labor fue impresionante como educador, buscó inculcar a sus semejante VENERACIÓN por la virtud, gusto por la belleza y esperanzas parece sus propias almas.

El Maestro Mexicano ha sido forjador de un País libre, que sabe luchar y defender su libertad.

El Maestro tiene un lugar de honor que le ha entregado nuestra Patria, no sólo es el 15 de mayo un día para agradecer y homenajearlo, es para reconocer que el Maestro es la conciencia de la niñez y, de la juventud que han entregado a nuestra historia.

El pasado, el hoy y el futuro pasa por las enseñanzas de los Maestros, que son orgullo de ser producto de ese esfuerzo.

La semilla de nuestra nacionalidad, surgió de la luz del conocimiento de los Maestros.

El Maestro trabaja incansablemente porque su labor no solo sea enseñanzas de los saberes, sino generar la unidad de los hombres y mujeres que deben caminar por los senderos del respeto, de permanente estudio con base en un consiente y razonado patriotismo.

Nuestra historia nos explica que la educación, si bien requiere edificios, estos no tendrían vida, si no se tuviera la presencia de los Maestros.

Sin Maestros no habrá continuidad positiva de nuestra historia.

El conocimiento sin la pasión del Maestro al servicio de los valores no salva ni sirve.

Nuestra Historia no sólo se escribe con victorias, sin no de los frutos y uso que se hace a la victoria, y es la educación en México lo que tiene la virtud de ser el mejor fruto de nuestras batallas diarias.

El entusiasmo cívico la de Maestros guía a la persona por el camino de la emancipación.

Rindamos permanente reconocimiento a la labor de los MAESTROS y MAESTRAS, y reafirmemos con ello que Patria y Maestro son palabras que representan dos conceptos inseparables en nuestro espíritu: La Patria: Maestra suprema madre y educadora, y el Maestro como organizador del progreso en la que México, palpita, vive y se convierte en la gran esperanza estoica de nuestro destino.

Parodiando la frase de una poesía podemos decir que las Maestras y los Maestros con sus palabras que orientan son también manos que mueven la cuna para fortificar los sueños y las esperanzas de la niñez y juventud de México.

MAESTRAS, MAESTROS, GRACIAS POR HACERNOS RECORDAR CON SUS ENSEÑANZAS QUE LA RESPONSABILIDAD MÁS ALTA QUE TENEMOS SE LLAMA MÉXICO.

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