
Siendo servidor público, tenía que conducir a un grupo de ciudadanos extranjeros a la denominada “plaza del charro”, a un festival en su honor que tenía señaladas las doce horas para su inicio.
Conociendo a nuestros paisanos en su sentido de puntualidad, busqué distraer y pasear al mencionado grupo sin embargo empecé a notar nerviosísimo entre dicho grupo porque eran ya los 12 del día y estábamos todavía visitando un museo.
Finalmente cerca de la una de la tarde, llegamos a la plaza del charro y para sorpresa de nuestros visitantes el festival no había empezado.
El jefe del grupo de extranjeros que era el más preocupado por la asistencia puntual, se sentó de inmediato, y casi gritó “OH, MÉXICO LINDO: no ulceras”.
Entendía que los mexicanos no nos preocupamos por la presión que exige la puntualidad, y ello era por lo que no se nos producían ulceras, contrario a ellos que si respetan los tiempos.
En otro tiempo, un amigo me relató que llegó quince minutos tarde a una reunión de negocios en el extranjero; que lo recibió de forma “muy seca”, el comerciante extranjero, y de igual forma fue tratado durante el tiempo de la plática – al salir de la reunión le preguntó a sus acompañantes el porqué de ese trato, y el amigo le dijo: “porque le robaste quince minutos de su vida”.
Yo creo que este último extranjero si tenía ulcera por tratar con mi tardado amigo, Mexicano-Poblano.
Lo anterior viene a colación porque a pesar de lo anterior, que es muy común, hace unos días un extranjero importante en el mundo internacional, declaró lo siguiente:
México es el país más rico del mundo y manifestó lo anterior haciendo una lista que aboyaba su razonamiento, todo en aspecto material, sin dejar de reconocer el carácter sencillo y amable, del mexicano.
Todo lo anterior se señaló, porque los tiempos de hoy y del futuro que ya llegó, los mexicanos debemos ser responsables de nuestra actitud interna y externa. Actitud que se traduce en actuar, como lo hacen muchas mexicanas y mexicanos, siempre hablando de unidad, de respeto entre las personas, de alejarse ya de hechos que genera una lastimera triste polarización que solo conduce a devaluar moral y económicamente a nuestro país y a nuestra dignidad como persona:
Un autor que amó a México, como otros tantos en su libro, nos decía que algo hay de Arcano, misterioso mágico en este México nuestro.
Algo en el paisaje y en el ser humano, en la tierra, en su cielo, en su pueblo que fascinó al extranjero y maravilla a los propios mexicanos.
Los mexicanos no somos ni aceptamos que se nos trate como inferiores, ni nosotros nos sentimos inferiores, pero hoy hay que hacer entender y comprender a los mexicanos que necesitamos de unidad tanto por razones internas e internacionales.
Decía Agustín Basave Fernández del Valle:
Que son los mexicanos por lo que México existe y son los mexicanos que debemos vivir en unidad, porque son la realidad sobre lo que descansa permanentemente toda vida social de México, nada sería México sin los mexicanos, porque México está hecho de relación interhumana de relaciones de convivencia con sentido de solidaridad.
Mucho queda por hablar de este tema, pero no olvidemos que México en su grandeza, es y seguirá siendo una gran esperanza, y una patria que no un mito, sino una inmaculada historia.