
Al concluir el próximo viernes el periodo de prorroga en el emplazamiento a huelga en Volkswagen de México, los presidentes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y del Consejo Coordinador Empresarial de Puebla (CCE), hicieron un llamado a los factores de la producción para preservar el diálogo y alcanzar acuerdos, incluso en modificar los plazos para las revisiones salarial y contractual.
En entrevistas por separado, Juan José Sierra Álvarez y Juan Pablo Cisneros Madrid, señalaron que en un contexto global como el que enfrenta la industria automotriz se debe de preservar los acuerdos, luego que, la empresa busca en el artículo 86 del contrato colectivo de trabajo que se fije que la próxima revisión del mismo sea en 2 años y a la par la revisión salarial, no un año como lo fija la Ley Federal del Trabajo.
El procedimiento de revisión de contratos colectivos de trabajo deriva de los artículos 399 Bis, 400 y 400 Bis de la Ley Federal del Trabajo (LFT) que establece que los contratos serán revisables cada año en lo que se refiere a salarios y cada dos años en lo que se refiere a lo contractual.
El presidente de la Coparmex, Juan José Sierra Álvarez consideró que pueden tomarse “decisiones provisionales para adaptarse a una nueva realidad”, en medio de las cargas arancelarias impuestas a la industria automotriz.
Insistió en construir un “diálogo social, pero nunca inclinando la balanza hacia un lado” y ubicar las condiciones del país y sus industrias por los aranceles, como sucede con la industria automotriz que es un pilar del desarrollo, que refleja también afectaciones en otros estados, en medio de una encrucijada global.
“Nuestra postura es de mucho compromiso y responsabilidad en los diálogos; queremos sí justicia laboral, pero queremos también una empresa competitiva, no queremos exponer la economía de nuestro estado, no queremos exponer más fuentes de empleo”, adujo por su parte el presidente del CCE Puebla, JuanPablo Cisneros Madrid.
Llamó a entender que el tema de Volkswagen también obedece a un entorno económico y de mercados globales, que hay mucha presión con competidores como los asiáticos que han venido a transformar al sector automotriz y que ese ámbito está migrando a la electromovilidad.
“Si nos preocupa porque no solo son las fuentes de empleo que se pierden o que se puedan perder, no solo es la economía que afecta nuestra entidad si hay una huelga, sino que también se ponen en riesgo muchas fuentes de empleo de las empresas proveedoras del sector automotriz”, dijo.