
Siempre es preferible un buen acuerdo, que uno a toda prisa, entonces vamos a seguir discutiendo como países que se puede lograr, sentenció el analista del Comce-Sur, Guillermo Malpica Soto, al refrendar que el gobierno mexicano debe tener posiciones negociadoras ofensivo-defensivas y no solamente reaccionar a las peticiones de Estados Unidos.
El acuerdo ya prevé que, si no hay acuerdo, la negociación continúa, las discusiones, pero el tratado se preserva hasta el 2036, recordó el integrante del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE) capítulo Sur, quien participó en la negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como jefe negociador de los temas de servicios, inversión, energía y movilidad temporal.
El también integrante del Cuarto de Junto en la negociación del T-MEC 1.0 consideró que el escenario puede ser positivo, pues, si se hubiera acelerado con las prisas se podrá haber dado incertidumbre por los resultados negociados.
Explicó que básicamente va a depender mucho del resultado de lo que se esté negociando, no tanto de cuando lo anuncien o de que se posponga la decisión, pues el acuerdo ya prevé que si no hay un acuerdo al primero de julio la discusión continúa.
Precisó que el documento del T-MEC no dice revisiones anuales, de forma que se pueden reunir en cualquier momento de aquí a 203 función de que se formalice la postura de Estados Unidos, pues, tanto Canadá como México proponían una extensión de 16 años, pero Estados Unidos no.
Reiteró que eso puede ser positivo, “depende mucho de lo acordado, si nos hubiéramos dado prisa por cerrar la discusión con Estados Unidos y hubiéramos seguido con todo, pues a lo mejor hubiera habido incertidumbre por el lado de que ya había un acuerdo, pero una gran incertidumbre por los resultados negociados”.
Advirtió que va a depender mucho de cómo se manejen los mensajes el impacto que esto tenga en las inversiones.
Además, recordó que “las inversiones tienen siempre una visión de largo plazo, están siempre buscando más en tendencias a largo plazo (y) en esto no reaccionan ante temas coyunturales, toman una visión más que podría suceder en varios años, hacia adelante”.
Previó que por ahora esto no tiene un impacto importante en las decisiones de inversión, hay que ver los resultados de estas discusiones, ser muy firme también e insistir en los aranceles fijados por Donald Trump que son violatorios al T-MEC.
Observó que en próximos días habrá que estar pendientes de los mercados financieros y el tipo de cambio para tener una mejor idea de un potencial impacto en el corto y mediano plazo.
No obstante, insistió que las inversiones hacen otro cálculo más de largo plazo y estratégico “y si están bien asesoradas, pues verán que esto es parte de un proceso que puede o que podría durar más que el primero de julio, que así está sucediendo, pero esto no significa ni la terminación del T-MEC, ni que se vuelva bilateral, ni que cambien las condiciones fundamentales de los acuerdos negociados en el capítulo de inversión y en los demás capítulos del propio tratado”, concluyó.