
Al menos 39 industrias asociadas a la Canacintra Puebla se encuentran entre las más afectadas por las políticas arancelarias por parte de Estados Unidos, aunado a que prevalece la incertidumbre por la postura del vecino país de llevar al T-MEC a revisiones anuales.
Así lo reveló el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación en Puebla, Carlos Sosa Spinola, al afirmar que “lo que nosotros no queremos es que se diera este escenario, en el cual tuviéramos que tener revisiones de T-MEC año con año.
Apuntó que desde 2025 “nosotros nos habíamos quejado que ha habido una incertidumbre muy alta, a pesar de que hay un tratado de libre comercio de tres naciones firmados al 2036; sin embargo, parece que va a ser la mecánica que se va a seguir extendiendo los siguientes años”.
Observó que el menos ello prevalecerá mientras Donald Trump sea presidente de Estados Unidos, lo que provoca que sigan paralizados al menos 6 proyectos de inversión por parte de asociados de la Canacintra Puebla.
Dijo que el sector siderúrgico, autopartes y agropecuarios son los más afectados.
En ese contexto destacó que los industriales requieren de reglas claras, “porque tenemos que darle a este trabajo certidumbre jurídica, para que lo que se acuerde se respete y no pasen momentos como los que hemos vivido, que hasta en algún momento tuvo en duda que pudiera continuar el Tratado”.
Consideró que México no está en condiciones de incrementar el porcentaje de integración regional arriba del 75 por ciento en el corto plazo, luego de los planteamientos de reglas de origen del T-MEC y la posibilidad de que se vean modificadas-
“De entrada tenemos que tener reglas claras y respetar las reglas tema; para nuestro país creemos que en el tema de contenido regional tenemos que dejarlo tal cual está hoy, no estamos en posición de aumentarlo.
Agregó que “la cadena productiva ya está muy estresada y necesitamos también empezar a hacer un poco más conscientes de lo que podemos y no hacer y hoy creemos que ese es un tema central”, puntualizó.
Concluyó que “todo este entorno genera incertidumbre, es una realidad, creo que va a ser algo a lo que nos tenemos que empezar a acostumbrar y que posiblemente los siguientes años existan empresas que tomen la decisión de arriesgarse; sin embargo, este entorno no ayuda, no abona, aunque por lo menos sabemos que el tratado está firmado al 2036”.
Recalcó si bien no se ve la ampliación del T-MEC más allá del 2036 en principio, hay que proteger el Tratado, hay que poner reglas claras y apostar siempre a la certidumbre jurídica.