
Originalmente publicado en 2009, Los Peligros de Fumar en la Cama de la escritora argentina Mariana Enriquez se ha convertido en uno de los clásicos contemporáneos de la narrativa latinoamericana. Reeditado en 2017 por Anagrama, Los Peligros de Fumar en la Cama ha estado presente en cada club de lectura, librería, bolsa de la chica más cool que conoces, y librero de cualquier curioso. Catalogada como una de las eminencias en el movimiento de “la nueva narrativa argentina”, Enríquez ha acumulado reconocimiento internacional: sus libros ocupan las mesas principales en las librerías de moda de Montreal traducidos tanto al inglés como al francés.
Compuesta por doce cuentos, la antología explora el terror psicológico desde una perspectiva que cada vez gana más fuerza en la literatura y cine latinoamericano; esta perspectiva presenta la visceral violencia causada por la precariedad y por el sistema como la fuerza que causa eventos sobrenaturales, o al menos, los alimenta (ejemplos de esta temática son Temporada de Huracanes de Fernanda Melchor, Te di ojos y miraste las tinieblas de Irene Solà, y más recientemente, la película Barrio Triste de Stillz).
La pobreza y violencia presentadas en estas narrativas son los elementos que causan terror, ya que las consecuencias de estas son tan inexplicables y crudas como cualquier criatura o fantasma. A pesar de contar con estos elementos, las historias de Enriquez causan incomodidad por medio de lo cotidiano.
No hay necesidad de hacer rituales satánicos o ir a desenterrar muertos para sentir miedo de las personas vivas en las historias. Las obsesiones, parafilias, el hambre, el deseo sexual, el abuso, la ineptitud de la policía, la corrupción del gobierno, la prostitución, y la envidia, son lo suficientemente reales para lograr alejarnos del terror latinoamericano basado principalmente alrededor de la figura de la creatura, del folklor legendario, hacia lo humano (contrastando con autoras como Amparo Dávila).
Ya no necesitamos apariciones de espectros o nahuales, cuando simplemente podemos vernos unos a los otros. De esta manera, podemos reconocernos en las cosas que nos dan asco, que nos aterran, pero que al final, el morbo nos mantiene atados a estas.
Enriquez logra despertar este morbo al presentar historias con elementos contemporáneos (como el internet) que nos demuestran que no estamos a salvo de sentir un miedo tan antiguo y primitivo, aunque nos cobijemos en la ilusión brillante de las pantallas y la modernidad. Enriques nos demuestra el terror de estar vivos.
Bibliografía:
Enriquez, Mariana. Los Peligros de Fumar en la Cama. Anagrama, 2017.