
El pueblo de México no se equivoca cuando se trata de defender la soberanía nacional, sentenció la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien recalcó que ninguna potencia extranjera nos va a decir cómo nos gobernamos, “a quienes piensan que la presidenta se arrodilla están destinados a la derrota”.
En el marco de la conmemoración de la Batalla de Puebla del 5 de Mayo de 1862, dijo que cada embate, cada herida a fortalecido el espíritu de este Pueblo, decidido a estar siempre libre.
La mandataria nacional reiteró que las y los mexicanos están dispuestos a defender siempre la soberanía y la justicia, la libertad y la independencia.
Conminó a que cuando hay momentos difíciles en la vida de los pueblos, siempre hay que recordar la historia y en todo momento hay que recurrir a Juárez que defendió a su pueblo, la libertad, la República y la independencia.
Pero también, aseveró, “hay que recordar el papel de los conservadores del siglo XIX en los momentos más difíciles de la historia, a esos que buscan la intervención extranjera en México, a los que hoy se vanaglorian y defienden la injerencia, a los que aplauden a las televisoras extranjeras cuando hablan mal de México, a ellos les decimos, con verdad y justicia, que quienes buscan el apoyo externo, por no tener apoyo popular en nuestro país, están destinados a la derrota”.
Abundó que “a quienes reviven la conquista como salvación, les decimos están destinados a la derrota, a quienes creen que el pueblo es tonto están destinados a la derrota… a quienes odian, están destinados a la derrota moral, a quienes piensan que la presidenta se arrodilla están destinados a la derrota”.
Al tomar protesta de bandera a los jóvenes participantes en el Servicio Militar Nacional y a 31 mil 247 soldados en 168 centros de adiestramiento, destacó en su mensaje que la independencia de México “ha sido construida con el heroísmo de un pueblo que la ha conquistado una y otra vez, está escrita con dolor, sacrificio y con la voluntad inquebrantable de generaciones que se negaron a ceder su destino.
“Nunca olvidemos que nuestra historia está marcada por la resistencia frente a las invasiones extranjeras y también por las traiciones internas de quienes desde conservadurismo han apostado por someter al pueblo y entregar a la patria”, manifestó.
Los argumentos para las invasiones se sostuvieron en supuestos jurídicos desde la perspectiva del invasor, repasó, al recordar los tiempos de la invasión a México, que, antes de la gloriosa batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862, México había sido puesto a prueba, cuando una y otra vez nuestra joven República enfrentó constantes intentos de intervención por parte de potencias extranjeras.