
El día 20 de julio de 1538 el Emperador Carlos V firmaba en Valladolid España, la Cedula Real por la cual concedió Escudo a la muy noble y leal Ciudad de Puebla de los Ángeles.
La cédula tiene una Leyenda Latina que dice en castellano: “Dios ordenó a sus ángeles que te guarden por todos los caminos”.
En otra oportunidad recordaremos el debate de que no se otorgó el nombre de Puebla, sólo el de Ciudad de “Los ángeles”
La Ciudad de los “Ángeles” surge de una leyenda que conocemos producto de un sueño de Fray Julián Garcés, y trazado por el Fray Toribio de Benavente.
Siguió su curso de crecimiento la ciudad. Se crea su espléndida Catedral en donde participaron “Los Ángeles del señor” para colocar sus campanas rítmicas y sonoras, que han sonado en victoria, en duelos y en el recuerdo de conocer a los poblanos a su servicio religioso.
Puebla es una Ciudad en pleno Desarrollo Cultural, Artístico, Científico y en otros muchos y diversos campos.
Previamente señalo que desde la secundaria los Maestros de la Escuela nos decían, vamos a hablar de las personas nacidas en Puebla, y que nunca se menciona a pesar de haber servido a nuestra comunidad, lo debemos hacer porque eso fortalece nuestra unidad, y por respeto a su memoria.
En el libro “LOS VERDADEROS ÁNGELES DE PUEBLA” el ilustre abogado Manuel Frías Olvera nos hace un panorama muy amplio sobre los personajes destacados, estimo hasta cerca de 1950.
Del documentado libro que se menciona el autor comprende el nombre de los poblanos más destacados en diversas actividades, entre ellos de los esforzados luchadores de la Libertad de pensar, de los autores de la música y canto, de la poesía, de la política, de los filántropos, los pedagogos de los cuatro grandes de la pintura poblana y otros más.
Pasado el siglo XVII fueron creadas las mayorías de las Iglesias que tiene arquitectura del Barroco sobrio, como la de la Concepción y la de Santa Inés.
La mayor eclosión del Barroco se encuentra en la capilla del Rosario 1890, La Biblioteca Palafoxiana. Tipo de Barroco que se manifiestan en los retablos y pinturas de la Catedral Poblana.
Entre muchos constructores del Puebla no se habla de mucho de ellos y que tal vez hayamos olvidado.
Así se nos habla de Rodrigo de Espinoza primer vidriero de América.
Nos menciona a la Familia Cora de escultores.
Señala al Doctor José Marcos Salgado como el primer gran Fisiólogo mexicano.
Se habla de Catalina de San Juan, La China Poblana de Oriente quien arribo a la Angelopolis en 1619 siendo muy niña, y de la que se deriva una novelesca historia.
Como benefactor señala a José Antonio Jiménez de los Cuevas se señaló a Juana Guadalupe Barragán como la ignorada heroína de nuestra historia..
Se nos señala como un héroe olvidado José Luis Rodríguez Olmedo Alconedo.
Se nos señala a José María La Fragua, patriota por excelencia.
Así se nos menciona el nombre de pintores, científicos, de poblanos patriotas, de creadores de la industria textil,
Nos recuerdan al Doctor Juan Randon, gran humanista y de los primeros cirujanos y maestros de varias generaciones con su incansable sabiduría.
Igual, se ha olvidado al Doctor Francisco Miguel Jiménez, director de Hospitales y escritor sobre temas médicos
Se recuerda al Doctor Gabino Barreda gran investigador científico y destacado con verdadera importancia en la rama educativa.
Se habla del Doctor Manuel Toussaint egresado de la Escuela de Medicina de Puebla y Presidente de la Academia Mexicana de Medicina habiendo recibido reconocimientos Internacionales y Nacionales.
Puebla de los Ángeles tiene grandes hombres y grandes historias y a muchos los hemos olvidado, y tal vez por ello nos dejaron su sentencia ¡pronto nos olvidaran, pero pronto serán olvidados!
En los caminos de los tiempos de la historia a todos los aquí mencionados también se le considera fundadores de la Puebla de Hoy.
No podemos olvidar a un destacado pintor, muralista y grabador, escritor Tlaxcalteca, considerado el último gran exponente del muralismo mexicano, quien en Puebla desarrolló parte de su obra, con dimensiones de arquitectura y respetado cronista.