
“ENTRE EL PURGATORIO DEL FIFA GATE Y EL BALCÓN DEL DESCENSO”
#ESPECIAL
Una o dos veces por año, el “Santo Patrono” de Chapultepec 18 y del futbol mexicano decide romper la clausura mediática y otorgar audiencia. Lo hace, por supuesto, en su propia casa y ante sus propios micrófonos; faltaba más que fuera a regalarle pauta y puntos de rating a otros canales, sería absurdo en este momento tan mediático.
El coro de puristas no tardó en rasgarse las vestiduras denunciando una “entrevista a modo”. La queja peca de una ingenuidad casi franciscana: en ninguna latitud del planeta un empleado con gafete corporativo se le pone flamenco al hombre que firma las nóminas para cuestionarle si la Selección Nacional es rehén de sus intereses o si la línea editorial se afila para disciplinar a socios rebeldes. Los medios de poder de México y del mundo –salvo excepciones- operan así desde la invención de la imprenta.
La verdadera labor del periodismo de no radica en transcribir de manera literal el mensaje explícito, sino en desentrañar por qué se dijo lo que se dijo y, sobre todo, qué fue lo que NO dijo y si hubo mensaje subliminal para algunos.
EL ELEFANTE EN EL CONSEJO
La agenda del mandamás de Televisa abordó tópicos previsibles: la reestructuración deportiva del América bajo el mando de Guillermo Almada, la contención presupuestal y el añejo dilema de unas fuerzas básicas productivas que terminan encalladas antes de consolidarse en el primer equipo. Sin embargo, el asunto de mayor calado corporativo y legal brilló por su ausencia: el FIFA Gate.
Conviene refrescar la memoria con registros hemerográficos y financieros incontrovertibles:
¿Existe un acuerdo de no enjuiciamiento (Non-Prosecution Agreement)? ¿Hubo exoneración plena o el expediente sigue abierto en las fiscalías de Nueva York? ¿Ya concluyo? Y si concluyo ¿por qué no ha regresado a las funciones que antes tenía de manera oficial? Por obvias razones ese tema permaneció bajo llave. Cuando un asunto de tal magnitud legal no se puede ventilar, la mejor cortina de humo mediática es abrir el cajón de los truenos locales: el ascenso y el descenso.
MEMORIA Y CONTRADICCIÓN
Al César lo que es del César. Emilio, como pocos dueños aman y sufre el futbol desde el plano de aficionado hasta lo empresarial. Es apasionado de verdad y me consta. En el plano estrictamente histórico, Azcárraga nunca recurrió a los artificios reglamentarios que utilizaron los empleados de su primo Alejandro Burillo Azcárraga (Q.E.P.D.), quienes en el 2002 inventaron polémicas “promociones” y pagos para rescatar plazas de su propiedad, donde incluso tuvieron que entregar activos como el Centro Pegaso para evitar descensos deportivos. Emilio, no ha actuado nunca así y miren que conoció de manera personal y financiero el costo real del fracaso deportivo con descensos de equipos de su propiedad:
Desde entonces, el América se reconstruyó y sumó media docena de títulos de liga y saneó sus activos. A su América NO le afecta en lo absoluto quién pierda la categoría ni quién la gane, está muy lejos de estar en peligro, ya no tiene multipropiedad. Quizá la única preocupación sería el detalle de asegurar que el recién llegado firme sus derechos de transmisión con la televisora y no con la competencia.
Surge entonces la contradicción ética que ayer NO se le preguntó: si Emilio siempre defendió la meritocracia deportiva, ¿por qué en 2020 el América votó a favor de abolir el ascenso y descenso? El voto de Coapa se sumó al de Santos, Atlas, Puebla, Morelia (hoy Mazatlán), Querétaro, Tijuana, Toluca, Juárez y San Luis. Se entiende de sobre manera que para los clubes de media tabla la decisión respondía al pánico patrimonial, pero en el caso del Toluca y principalmente del América solo se puede entender porque obedeció a un acto de solidaridad de negocios: blindar a sus socios comerciales de TV Azteca con sus dos equipos, Grupo Caliente con sus otros dos y al entonces operador político de la FMF, Alejandro Irarragorri. Fue una votación de 9 contra ocho.

TEORIAS DE LA CONSPIRACION
Al declarar abiertamente que respalda el retorno del ascenso si se presentan modelos financieros viables, Azcárraga no improvisó. Cuando no se tiene razón plena de que los dichos sean francos y el mensaje es como se planteó de manera “oficial” siempre surgen hipótesis, teorías para tratar de explicar los cambios en el giro discursivo:
RESPUESTA INMEDIATA
La retórica encontró contraparte inmediata. El empresario Eduardo López, muy reconocido empresario propietario de Mineros de Zacatecas, en representación de los clubes de la Liga de Expansión que litigan sus derechos ante el TAS, solicitó formalmente una audiencia de trabajo con Azcárraga. En su cuenta de X, de manera educada, sin confrontar, de manera muy articulada y breve invitándolo a encabezar la urgente y necesaria transformación. Por ser de interés periodístico me permito replicar el tuit de @EduardoLopezVi que fue una especie de carta abierta;
“Con el mayor respeto, señor Azcárraga:
Coincido con usted en algo esencial: México no ha logrado construir el “piso” económico que necesita su segunda división. Donde quizá difiero es en la conclusión. Ese piso no puede ser responsabilidad exclusiva de los clubes de Expansión. En las ligas que usted menciona, lo construye todo el sistema:
— En Inglaterra, la solidaridad representa cerca del 20% de los ingresos de los clubes que no reciben apoyos por descenso. Para los recién descendidos, los parachute payments pueden incluso superar su ingreso operativo anual.
— En España, alrededor del 40% del ingreso base de la segunda división proviene de la comercialización conjunta de los derechos de transmisión, además de los mecanismos de compensación para los clubes descendidos.
— En Italia, la solidaridad representa más del 20% y los apoyos por descenso también pueden superar el ingreso operativo base de un club. Además, estas ligas cuentan con comercialización audiovisual centralizada, distribución de ingresos, control económico, licenciamiento y periodos graduales para adecuar su infraestructura.
El resultado es claro: mientras en México la diferencia promedio de ingresos entre primera y segunda división es de casi 30 veces, en las ligas analizadas se encuentra entre 10 y 13 veces. La diferencia no es solamente cuánto produce cada club. También es cómo el sistema genera, comercializa y distribuye sus recursos.
Durante seis años se suspendió el ascenso con el propósito de fortalecer a la división. Si al finalizar ese periodo el “piso” todavía no existe, la respuesta no debería ser eliminar la competencia, sino revisar qué faltó construir.
Por su trayectoria al frente del Club América y de Televisa, y por su enorme influencia en el fútbol mexicano, pocas personas están en una posición como la suya para ayudar a encabezar esa transformación.
Por eso, respetuosamente, me gustaría invitarlo a abrir un espacio de diálogo con quienes encabezamos los cinco clubes que acudimos al TAS. Hemos preparado un análisis comparativo de distintos modelos internacionales y tenemos propuestas concretas que nos gustaría compartirle.
También queremos conocer y escuchar su visión. No somos enemigos ni buscamos la confrontación. Somos colegas que, desde posiciones distintas, compartimos un mismo objetivo: desarrollar y construir lo mejor para el fútbol mexicano. Las ligas élite no eliminaron el ascenso. Construyeron e invirtieron en el sistema que lo hace posible. @eazcarraga”
El futbol mexicano no puede operar como un feudo reservado a 13 entidades federativas mientras condena al ostracismo a los otros 19 estados. El debate sobre la viabilidad de la Segunda División está en la plaza pública: si se estructura con rigor económico e integridad competitiva, genera audiencias y valor comercial; si se mantiene mediante compensaciones y subsidios para comprar silencios, prolonga el letargo de la industria.
El tema del ascenso en lo deportivo, lo social, lo político y lo legal está llegando al debate nacional e internacional. Los equipos de la liga se juegan su verdadera extinción. Por el bien de México, del deporte más ama la afición de nuestro país es hora de pensar en ¿Como sí? En lugar de cerrar las puertas de la meritocracia con dadivas y cochupos. No sé si fue demagogia o un verdadero reflejo de su sentir. Quiero pensar que algún día, pueda volver a pasar.
“El secreto de la demagogia estriba en hacer parecer tontos a los que son ciegos y ciegos a los que ven.” — Carlos Fuentes