
Papeles Falsos es una compilación de microensayos y autoficción de la autora mexicana Valeria Luiselli. Publicado originalmente en 2010, el libro marca el debut de Luiselli en la escena literaria contemporánea, dentro de la cual irrumpe con una prosa estilizada que se lee de manera similar a la crítica cultural de Eve Babitz o Joan Didion.
En un formato fragmentado por títulos y subtítulos, de la manera en que otro libro estaría dividido en capítulos, Luiselli explora su identidad, pasado, futuro y momento estático por medio de interpretaciones personales de figuras literarias, artísticas y filosóficas que demarcan el camino de su travesía dentro de Papeles Falsos. Es imposible adjudicarle una sola temática o una “trama” a un libro de ensayos, pero para mí Papeles Falsos es una exploración del paso del tiempo de una manera cíclica y para nada lineal. El libro comienza con Luiselli en Venecia, buscando la tumba de Joseph Brodsky, y termina con un recuento de los primeros días en Venecia como si todo el medio del libro hubiese sido solamente una coma entre los eventos de ese viaje.
Estructuralmente, el libro está dividido en 10 secciones que se leen como pequeños manifiestos que a su vez cuentan con fragmentos y subdivisiones en los que ciertas temáticas se exploran con más profundidad. Esto hace que la prosa de Luiselli se lea con un beat que logra emular el hilo del pensamiento humano. Dentro de estos microensayos, a partir de narraciones sobre su regreso a México, vida diaria, y paseos en bicicleta, Luiselli discute el lenguaje, la naturaleza metafísica de las ciudades, cartografía, espejos, dolores por infecciones urinarias, deseos de encontrar tumbas, porteros nocturnos, mudanzas, nacionalidad, burocracia, y un incesante movimiento hacia el umbral de nuestra existencia.
Algo que llamó mi atención fue que en la edición que leí (la cual está traducida al inglés) el título del libro es cambiado de Papeles Falsos a Sidewalks (banquetas). Supongo que en las editoriales norteamericanas cualquier inclinación a sugerir ilegalidad sería bad press, pero también siento que este cambio de título malinterpreta fundamentalmente el libro. La travesía literaria y autorreflexiva de Luiselli no es una de exploración urbana (en especial, porque en sus narraciones casi nunca está mirando la banqueta): es una de reconocimiento. De pertenencia, y de constantemente mantenerse en movimiento en contraste con la posibilidad de echar raíces en algún lado. El hecho de que el texto termina con Luiselli consiguiendo “papeles falsos” de una manera cómica y básicamente inservible hace que todas las preguntas sobre identidad nacional, pertenencia y lealtad en los ensayos pasados tengan un peso aún más fuerte. Papeles Falsos para mí, se sintió como un bálsamo para mi propia impermanencia.
Bibliografía:
Luiselli, Valeria. Sidewalks. Coffee House Press, Minneapolis. 2014.