
Hay una fábula del autor Esopo que narra la historia de un pastorcito, quien, aburrido de su actividad, decide engañar a los habitantes de la aldea gritando falsas alarmas del lobo de la región para reírse de ellos quienes siempre estaban preocupados porque un lobo se acercaba para comerse a las ovejas.
¡.. Hay viene el lobo..! y los aldeanos corrían y el niño se reía de ellos, y no encontraban a ningún lobo.
El hecho anterior lo vuelve a realizar el niño y vuelve a reírse de las personas, pues no había ningún lobo.
La tercera ocasión sí se apareció el lobo, el niño gritó pero nadie respondió a su grito y el lobo se comió a las ovejas.
El niño fue castigado.
Señalamos lo anterior porque lo mismo pero realmente está ocurriendo con los habitantes del mundo, un solo caso ¡..Hoy viene la inteligencia artificial..! y la mayoría creemos que no va a pasa nada, que todo es positivo.
Ahí viene el lobo disfrazado de DRON, de violencia, de guerras, de droga, de temblores, de incendios, de inundaciones (entre Nepal y el tiber) de asaltos y etc.
No es culpa de nadie, pero se trata de que no creamos que con no mencionar los problemas estos ya no existen.
Debemos escuchar las muchas voces que nos señalan que el “Lobo” este hambriento de destrucción de estructuras sociales y de principios jurídicos, éticos y morales.
Dijo Carlos Corrochano en su libro “Claves de política global” que estamos sumidos como muriendo en una crisis ecosocial, con guerras y lógicas incertidumbres; con la aceleración de una emergencia ecológica, de los efectos de la invasión de Ucrania, la presencia del genocidio en la Franja de Gaza, las guerras comerciales severas para la perdida de la estabilidad económica, la irrupción de pandemias, la violencia, los fenómenos migratorias y la descomposición ética y moral que está sufriendo la humanidad; esto nos hace pensar que EL LOBO ya llego y se quedó.
Desde luego, todos debemos entender que hay que participar juntos unidos por encima de ideologías para paliar lo negativo que produce esta época en el mundo, entendiendo que debemos construir un ser humanos en plena libertad, “porque un mundo en el que no todos son libres, es un mundo que no todos son verdaderamente libres para nadie”.
Profesionistas también son sustituidos por la I A y así seguirá por mucho tiempo, aumentando desigualdades, el desempleo más flagrante y la pobreza y la consecuente miseria.
Esto ya nos lo han señalado varios sociólogos, historiadores, pedagogos, religiosos, y no podemos decir que no lo sabíamos y no tardará en aparecer las guerras planetarias y la paz sufrirá trastornos.
Hay que actuar, nos dicen los estudiosos de los temas anteriores: En todo ello se demanda compresión y apoyo la ciudadanía. Que cada quien actúe con responsabilidad con ética, en el desarrollo de sus tareas sociales y privadas.
No es tiempo de echar culpas es tiempo de actuar razonablemente.
Los problemas como estos hay que enfrentarlos con planeación, con visiones de futuro y con un sentido pleno de humanismo.
Aquí señalamos que debemos en unidad y congruencia todos juntos actuar; El cuento del lobo ya lo oímos, y estamos seguros de su existencia.
Nos faltan atravesar por los sustos de “El Niño, con el aumento del calor en la superficie de las aguas de tropicales del pacifico; con sus tenebrosas sequías generadas por sus” “patrón climático”.
Así decía un amigo; El diablo ya no existe, pero estoy seguro de su existencia.
Por alguna razón lo dijo.
Tengamos, especialmente los jóvenes confianza en el futuro, y fortalezcamos con trabajo el progre y firmeza de las Instituciones que integra al País.
Los jóvenes son los creadores de la historia de todos los tiempos; de ellos es el hoy y el futuro.
Seamos todos responsables no entremos a los laberintos de la descalificación.
Redoblar esfuerzos, no nos súmenos a la idea de derrota; seamos cuidadores del mundo sin más ideología que el humanismo.