
VERTICAL PATRIOTA MEXICANA
La realidad de nuestro tiempo por la tremenda velocidad de los cambios que tal vez nos estén conduciendo a una humanidad tecnológica, parece que muchos de los valores del ser humano tienden a ser olvidados.
En este aspecto, se está generando también el olvido de muchos hombres y mujeres que han entregado y entregan aun su esfuerzo para construir el sentido de patria, de solidaridad en beneficio de la comunidad La historia igual entró al campo de ese olvido.
Lo anterior lo señalo porque en el andar en una librería me encontré una revista que contenía un discurso pronunciado en la XVII Asamblea Ordinaria del Parlamento Latinoamericana celebrado en Sao Paulo Brasil por la distinguida Mexicana Licenciada Beatriz Paredes.
Antes de hablar de la vivencia de Doña Beatriz Paredes, quiero manifestar que al ver el nombre de Beatriz Paredes, me vino a la mente el siguiente hecho;
Habíamos acudido dos Diputados Federales en representación de la Cámara a un Congreso Internacional a la Habana sobre aspectos parlamentarios.
Estando reunidos en el último día en el Recinto Parlamentario, en la reunión de clausura hubo alguien que hizo una manifestación velada contra un mexicano, me acuerdo que pedí la palabra y me la negaron aduciendo que el programa de clausura estaba concluido.
Sin embargo estando en el presídium la Embajadora Mexicana tomó el micrófono “sin agua va” y expuso un muy brillante discurso sobre la concepción de México sobre la libertad, discurso que fué aplaudió por toda la asamblea.
Mi compañero Diputado expreso: “Beatriz es una gran Mexicana”.
Espero que Beatriz Paredes recuerde este sucedido, descrito mucho muy breve por el suscrito.
Beatriz Paredes es de las mujeres cuya vida hace historia siempre en beneficio de los mexicanos.
Sus discursos, sus intervenciones culturales, sociales y política, son cátedras tanto a nivel nacional como Internacional.
En Sao Paulo Brasil, en la XVIII Asamblea Ordinaria del Parlamento Latino Americano, aparte de su discurso manifestó entre otros aspectos lo siguiente:
“Sirvan mis primeras palabras para manifestar mi agradecimiento por el voto que expresaron a favor de la candidatura que me permite acceder a la Presidencia del Parlamento Latinoamericano. Ofrezco poner mi mayor tesón, con espíritu plural e incluyente, con actitud de convocatoria abierta para todos los legisladores que quieran trabajar por la integración regional, para que la confianza que me han otorgado no sea defraudada, y nuestra gestión fortalezca la identidad y fraternidad Latinoamericana”.
“Su posición geográfica constituye, al mismo tiempo, oportunidad y desafío. La oportunidad de una relación respetuosa y constructiva, para sí mismo y como parte de la Comunidad Latinoamericana, con la Potencia más poderosa de esta época; y el desafío de preservar identidad, idioma, definición por la América Latina a la que pertenece, y de la cual es entrañable”.
“El impacto de los medios de comunicación masiva sobre el quehacer político y el ejercicio de la responsabilidad pública, marcan una nueva etapa en las relaciones de poder, que los parlamentarios habremos de aquilatar cabalmente. Preludio del tercer milenio, en el que la irrupción de la mujer como protagonista es un hecho generalizado, superando barreras y obstáculos, y generando una profunda transformación social. No es aventurado afirmar que estamos en los albores no sólo de otra etapa histórica, sino de una nueva era en la historia de la civilización humana”.
“Reivindico la trascendencia de la función de los parlamentos en el momento contemporáneo, como salva guarda de la democracia y manifestación participativa de las sociedades. Los reivindico, como expresión de la pluralidad y diversidad en un planeta en el que la “mundialización” no debe arrasar las identidades nacionales, sino, que precisamente en el respeto y reconocimiento de la identidad cultural de cada nación, de su soberanía, se nutre y enriquece”.
En los países vinculados con grandes procesos de cambio por vía democrática, la conducción institucional tiene como baluarte al parlamento. Los Congresos Nacionales se convierten en el eje de los grandes Acuerdos Nacionales en los momentos de la transición, o bien, son el escenario privilegiado de la definición de las reformas estructurales que favorecen la adecuación y el cambio institucional acorde a la necesidad política. El ambiente de tolerancia, la posibilidad de convergencias, los matices y encauzamientos a las condicionantes de la macroeconomía, son un vasto territorio en los que la representación legítima de los intereses sociales son cualidad esencial de los parlamentarios. Así es. La conducción civilizada, pacífica y democrática de los procesos de transición demanda un rol protagónico de los Congresos Nacionales, independientemente del régimen de gobierno Presidencialista, Mixto o Parlamentario.
Son, los Congresos de los Diputados y los Senadores, el espacio pertinente para el nuevo diseño de la arquitectura institucional que requiere la evolución democrática de los Estados Nacionales del siglo XXI. La compleja realidad en América Latina, y, desde luego, la profunda reforma estructural en la que hemos estado involucrados, ha encontrado en México un parlamento vigoroso, con capacidad de articular acuerdos esenciales que favorezcan las transformaciones indispensables en un país que ha arribado a una nueva etapa de pluralismo democrático.
Beatriz Paredes desarrolló y sigue desarrollando una vida de positivas acciones con dinamica de Universalidad, En sus debates y su presencia parlamentaria, como estadista no buscaba “vencer sino convencer”.
Con fortaleza ética, moral y jurídica fué y es vertical en sus convicciones, leal a sí misma, por ello ha ganado con su ejemplo el respeto, agradecimiento y reconocimiento a la ciudadanía.
Beatriz Paredes ha escrito páginas de nuestra historia con plenitud de entrega a su patriotismo.
En la reunión Interparlamentaria de Bruselas Bélgica manifestó:
La importancia de la función parlamentaria en el mundo, se acentúa en esta etapa del desarrollo de la civilización humana, en la que, en términos generales, la sociedad universal comparte el paradigma democrático como el estadio superior de las relaciones político-sociales. Los parlamentos son, en
esencia, expresión de tolerancia y reflexión, posibilidad de valoración de largo alcance, de meditación cuyos resultados se proyectan en normas que por encima de coyunturas y soluciones inmediatistas, sientan las bases del mediano y largo plazo, modelan el porvenir de la historia.
Como en el caso de algunos Legisladores y Legisladoras de todos los partidos políticos que han sembrado sueños, esperanzas y realidades de un México Unido, seguro estoy que sus nombres quedan en la conciencia nacional y en el Recinto Parlamentario, y al pasar lista de presentes como el caso de Beatriz Paredes, se escuchara con emoción: PRESENTE.
VIVIRÁ POR SIEMPRE EN EL CORAZÓN DE LA PATRIA.
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